miércoles 21 de octubre de 2009

Cheiro de gasolina, que vem direto do motor, tem

eu sou o acrobata do banco da frente
numa diagonal à esquerda, com
você. eu sou o acrobata do banco de trás
e só você me vê. escuto coisas e
faço contorcionismo no porta-luvas
apinhado, ali não tem ventana, ventarola
quebra-vento, finestra, fenêtre, windows ou janela…
[cheiro de gasolina, que vem direto do motor, tem]
nem buraco de fechadura, nem retrovisor
e o pé que apóia [quando apóia] apóia no outro;
fedentina de chulé, sovaco azedo, cheiro de bunda
fio de suor que corre o corpo até o dedão
do pé e se junta ao suor do outro:
povo, será?
abismo, deserto, acontecimento
nem isto resta, e quem abre a portinhola
[do forno, da câmera de gases]
abre quando esqueceu alguma coisa ou pra
procurar o manual de funcionamento,
acho que continuo escutando coisas
e os versos, agora, repetem acidentes.


Demétrio Panarotto

Demétrio, Demétrio. Figura, querido, bacana, jóia rara. Demétrio agora é acrobata, também. E também dá aulas e tem uma banda, Repolho. Tem Renata e Lourenzo. Cozinha bem e acha graça. Mora longe e se garante. Demétrio é assim: misto de erudição e pop star.

jueves 15 de octubre de 2009

El borracho - Aldo Luis Novelli

el borracho
a un poeta desconocido

bebía mi tercer cerveza en un bar de malamuerte
cuando se acercó arrastrando los pies
- ¿me daría unas monedas señor? –
- ¿y para que son amigo? –
- bueno, le aseguro que no son para comprar un litro de leche –
- bien, y dígame ¿qué hace usted de su vida? –
- beber ¿y usted señor? –
- yo… soy poeta… creo –
- ah, no está muy seguro, yo estoy seguro de ser borracho –
- de acuerdo y ¿qué hace un borracho cuando está sobrio para hacer de éste mundo perverso y absurdo un lugar mejor? –
- mire señor, yo no se muy bien la diferencia entre estar sobrio o borracho, pero de algo estoy seguro, los sobrios destruyeron el mundo –
- tiene razón amigo, el poeta es usted, tome este billete, pero con una condición, no lo vaya a gastar en leche -.


Un abrazo impetuoso.
aldo luis novelli /desde los bordes del desierto.-

http://www.otros-fluidos-virtuales.blogspot.com/
La poesía es un oasis en medio del desierto. El poema es la sed.

NOTA CULTA:
borracho
En muchas regiones rurales de España, aún hoy es habitual servir el vino en odres o botas de cuero, usados desde muy antiguo con este objeto. En el catalán del siglo XIV y en el castellano del siglo XV, estos odres se llamaron borracha, palabra que, según Corominas, se habría formado por el cruce de las voces catalanas botella (odre) y morratxa (redoma). A su vez, esta última palabra se derivaba del árabe mirassa, que también significaba 'redoma'. Más adelante, se llamó en español borracho al sujeto que, igual que la bota, estaba 'lleno de vino', o sea, embriagado.

miércoles 30 de septiembre de 2009

Editorial. Raúl O. Artola

“Todos nosotros somos dos personas. Una de ellas, la exterior, es la que vemos, la que trabaja y actúa socialmente, que es generalmente tímida e inhibida. La otra es interior, es fuerte, desprejuiciada y audaz, muscular. Esa persona es la que tiene que escribir, la que tiene que mostrarse, para que lo que escribamos pueda conmover”.
Stephen King y George A. Romero (en filme “The Dark Half”)


Puede suponerse, provisoriamente y contra lo sostenido por casi todas las corrientes críticas, que podemos escribir como si estuviéramos fuera de un contexto social, como si no existieran las condiciones materiales y objetivas de producción. Al menos como horizonte utópico. Esto, si somos capaces de pensar y concebir que cuando escribimos somos otros.
Ninguna norma rige las conductas de nuestros personajes, a priori. Son, mientras no decidamos lo contrario, amorales. Cada autor verá la conveniencia de ponerles límites o frenos a las acciones que el personaje puede emprender. O no, podrá elegir no inhibir en absoluto sus pulsiones. (Cómo resolverá sus destinos posteriores ya es otra cosa...). En la ficción puede triunfar el mal –como en la vida “real”-, pero gozosamente, sin sanción moral. De esta idea surge el nacimiento del antihéroe en la moderna narrativa literaria, teatral y cinematográfica.
El personaje Raskolnikov, en Crimen y castigo, mata a la usurera e íntimamente lo aprobamos. Pero Dostoievsky se da cuenta que provoca esa simpatía y como cree en Dios y en el Bien y en el Mal, lo hace confesar el crimen a Sonia, su amiga prostituta, y termina purgando su falta en Siberia, acompañado por ella, que lo ama. Dostoievsky se decide por la fábula moral; él escribe a mediados del siglo XIX y pedirle otra cosa sería extemporáneo. De esa manera, por otra parte, él defiende su novela de la censura y hace posible que se publique y llegue hasta nuestros días como una obra maestra. Pero tenemos que saber que nosotros, en el siglo XXI, podemos hacer otra cosa.
* * *

Woody Allen, en Crímenes y pecados, ya procede de otra manera. Su criminal, encarnado por Martin Landau, con premeditación y alevosía se asegura la impunidad, y, aunque nos parezca condenable, terminamos compadeciéndonos de sus tribulaciones espirituales, de su remordimiento. No encuentra la paz y nos parece que con eso paga su crimen. De alguna manera lo perdonamos; nos alcanza con ese infierno en vida que lo carcome. Creemos que con ese castigo es suficiente.
En esta época hay otro relativismo moral y somos capaces de miradas más sutiles sobre la condición humana. Ya casi nada nos sorprende y estamos dispuestos a ser más comprensivos –o compasivos- con algunas faltas, en determinados casos. Somos más conscientes de que cualquiera de nosotros, en ciertas situaciones, podemos ser ese mismo monstruo que nos repugna pero a la vez nos interpela.
Y el arte, frente a eso, tiene lo propio para decir. Su función siempre ha sido estar a la vanguardia del pensamiento de cada época. Ir más allá. Tendríamos que hacernos cargo de esa posibilidad, que si empuñamos nuestros recursos y vocación apasionadamente, se convierte en un mandato interior.
* * *

Poco antes de morir, Roberto Bolaño declaró que “la pornografía es demasiado importante para que la dejemos en manos de los mercaderes del sexo; los escritores debemos ocupar esa vacante como artistas”.
El uruguayo que utiliza el seudónimo Ercole Lissardi, nacido en 1950, parece coincidir puntualmente con la tarea pendiente formulada por Bolaño. Se dedica a una narrativa “de relaciones sexuales”, rechazando las definiciones de “eróticas” o “pornográficas” pues afirma que “tal distinción no sirve para nada porque su a priori (sugerir/mostrar) no tiene nada que ver con la calidad de la obra en cuestión.”
Profundiza la idea afirmando que “en realidad la distinción erotismo/pornografía es la expresión estético-conceptual de la necesidad profunda que tiene nuestra sociedad -o que nuestra sociedad cree que sigue teniendo- de ghettizar lo sexual.”
Y la completa diciendo: “Cuando nuestros artistas se sacuden olímpicamente los ghettos temáticos y de vocabulario -sea en el terreno de la imagen o en el de la palabra- y encaran sin restricciones el universo de lo sexual lo que hacen es cumplir con su deber de artistas, realizar aquello para lo que el arte existe: forzarnos a poner en duda nuestras convicciones profundizando los niveles de nuestra experiencia.”

Raúl O. Artola
Viedma, septiembre 2009
www.elcamarote.com.ar
http://www.bastaraparasanarme.blogspot.com


“Todo lo que vívidamente imaginemos, ardientemente deseemos, sinceramente creamos y con entusiasmo emprendamos, inevitablemente sucederá”.

Estamos em casa, senhora

estamos em casa, senhora, como estávamos dez anos antes, e o calendário que nunca move, ali, nunca riscado os dias que passam, os dias santos, da graça e outro dia, mais. na tv um americano fazia bolhas de sabão gigantes. uma chegou a ter tamanho de baleia. teimar um pensamento na enormidade e beleza das coisas inúteis: bolhas de sabão, carne de baleia, um poema, calendário de mil novecentos e setenta e três. e no discurso que falha, vai embora, assim. mais alto de não ter e vai embora. mais alto que um dia sem fim, de chama e fuligem. alguém que te masca, masca, sem fim como um chicle entre línguas e dentes de violet beauregard. declaro guerra a você, senhora, entrincheirado o coração e víceras ardentes. meu arsenal é pobre, da primeira grande guerra desafia tonto seus mil megatons e pistolas desintegradoras. a palavra que fulmina. chuva, fuligem, chicle. estou marcado e atingido. alvo de primeira, patinho de seu parque de diversões no estojo de blush. meu traje é passeio completo.


Carlos Augusto Limahttp://memoriaeprojeto.wordpress.com/

viernes 18 de septiembre de 2009

Eu sou o acrobata preso no porta-malas

eu sou o acrobata preso no porta-malas,

deitado de mau jeito, com uma venda nos

olhos e um dedo decepado. um formigueiro

estúpido na nuca e um braço morto. e você

não me vê porque não quer. posso me

contorcer de alegria até explodir com discreta

naturalidade. como sempre fui. não sei o que

acontece lá fora. e minhas pernas estão

aborrecidas demais para chegar a algum

lugar. puta sorte ruim. mas consigo rir disso

tudo. você consegue? se pelo menos você

tivesse algum controle sobre seu corpo, seu

rosto triste e fundo. ou mesmo sobre o acaso, o

abismo, as freadas bruscas, o oxigênio. estes

solavancos sem esperança, por exemplo. já me

pouparia a vida, o braço esquerdo, o dedo mínimo

da mão direita. eu sou o acrobata preso no porta-

malas e este buraco é apertado demais para

nós dois. estamos sem fogo, sem aparência,

sem os nossos fitoterápicos e você ainda jura,

jura que vai perder a cabeça, que vai acabar

comigo. o sumo ralo de três talos de alface, um

chá de arruda que mal dá pra dois. o oxigênio

entra calmo pela frincha da lataria azul novinha

novinha, e areja o mundo, o seu miolo mole





( Júlia Studart)







Com vagar eu retomo esta série de acrobacias remix. Com vagar. Tal qual a poesia de Júlia Studart, e sua magnífica versão. Com vagar, Júlia escreve. Moça inteligente, pesquisadora, guarda os poemas na gaveta para qualquer dia. Ou não. Eu de cá me sinto um pouco responsável por isso. É bom saber. Júlia Studart nasceu na cidade com nome de forte, mas agora habita a ilha do desterro. Júlia acorda sempre com outro Lima, e se sente feliz.

Presentacion: El banquete de Safo




"Ellas se atrevieron a darle vida a una leyenda aceptando las consecuencias"

PRESENTACIÓN: sábado 3 de octubre, 20 hs - TEATRO VERDI

sábado 5 de septiembre de 2009

Segunda Edicion de la Revista CELUZLOSE


A segunda edição da Revista CELUZLOSE
acabou de ficar pronta e já está na internet.

Para acessá-la, basta clicar no link abaixo e boa leitura.
http://issuu.com/celuzlose/docs/celuzlose_02

Nesta edição:

Entrevista
Márcio-André

Literatura Brasileira Contemporânea
Rodrigo de Souza Leão (in memoriam)
Danilo Bueno
Donny Correia
Flávia Rocha
Greta Benitez
Ivan Hegenberg
Luiz Roberto Guedes
Marcelo Ariel

Tradução
Alan Mills (Guatemala)
Javier Díaz Gil (Espanha)
Peter Finch (País de Gales)
Valeria Meiller (Argentina)

Caderno Crítico
Ausência + radicalidade textual
em Las palabras y los días - por Alan Mills

Poesia Visual
Alejandro Mendez (Argentina)

Diego Vinhas - Eu sou o banco de trás

eu sou o banco de trás, nossa
esfinge possível, e só você, o
acrobata, não me vê. amarrado a
este cinto, arrancando com vagar
o seu rosto triste, até ir embora,
só você, um abismo, não me vê.
(o dia como um caldo denso, e o
que pode haver de melhor? a
vida é um filme bonito, uma canção
de favor, mas agora enfrentarei
algum trânsito: a vida hostil
dos guardados, amor e assado de
panela, amor que dorme à maneira
de tarântulas alegres e verdes e
negras. c’mon baby, repita comigo:
nenhum coração está completo.
fiat lux, diga comigo, que todas as
coisas funcionem, riquixá, larvas,
esperanças enlatadas (as assombrosas
companhias) corpo-rocha, silêncio
lago (soma de morte e sabor), o
movimento ancestral dos barcos.
eu me satisfaço com a minha casa e
o deserto, temos uma canção em
comum, mas o mesmo ar que respiro
não é o seu. a lanterna lampeja
e falha. ao redor o mundo descolore.
o próximo passo pode ser o da
terra que desaba, afundar como
caranguejos, vê esta linha aqui?).
até você ir embora, vou deixar as duas
mãos no vidro, como se quisesse
chegar a algum lugar. entre os finais
do grande espetáculo, você não vê
minhas palavras vazando: como estou
dirigindo? ou: quem é mais acrobata?




(Diego Vinhas)


A versão de Diego Vinhas, poeta e amigo querido, me causou um engasgo, um susto e alegria. Não preciso esticar muito a conversa, nem explicar o porquê. Os mais atentos e os amigos irão perceber o motivo. Também serão tomados pela surpresa. Com esse engasgo encerro um ciclo, na 10ª versão dessas acrobacias, nesse descontrole que toma a forma bonita que é o verso. Agradeço, Diego, de coração. Outras acrobacias virão. Com o tempo. O tempo.

lunes 31 de agosto de 2009

Cândido Rolim - eu sou o acrobata do banco – e záz!

eu sou o acrobata do banco – e záz!
8< - – - – - – - - hiberno agora num denso propósito de não retornar à posição anterior – qual? aquela todas nenhuma hóspede aos poucos da linha invisível atendo aqui acolá ao aceno para que permaneça no rumo-resposta do enigma. meu itinerário não foi tão pacífico: explodimos todos (você diz) e parece não há mais geografia alguma sede e afinco no nome que me dou – mas é só esse o fio que retomo para atender. eu sou o acrobata – lembre-se por um momento pareço rejeitar as dimensões do afeto a visão que me lanças daí meu corpo às vezes avança para o centro quando atravesso teu pasmo e assomo veloz no espelho dessa paisagem resumida – por quem por onde eu não retorno nunca – eu ainda não nasci completamente para esse ab surdo móvel mundo


(Cândido Rolim)


Cândido Rolim (
http://signagem.blogspot.com) é um dos melhores poetas produzindo hoje, por aqui, nessa cidade com nome de forte. Fez uma dobra a partir da acrobacia. Criou outra coisa. Uma coisa que, em si, é forte, densa, como seus poemas. Este poema é só dele. De ninguém mais. E eu “não controlo mais nada”.

Fuente: http://memoriaeprojeto.wordpress.com/

Mujeres a la intemperie - Liliana Ancalao


El sábado 12 de septiembre la poeta Liliana Ancalao presenta su último libro "Mujeres a la intemperie /Pu Zomo Wekuntu Me" en la Biblioteca Popular Rodolfo Walsh, en una velada organizada por Bajo Los Huesos Movimiento de Poesía.

El libro que se anuncia, editado en conjunto por Bajo Los Hueso y Ediciones El Surí Porfiado,
se trata de la primera obra poética totalmente editada en mapuzungún y traducida al español, lo cual le confiere una gran singularidad artística. Para la presentación Ancalao estará acompañada por el músico Lucho Martínez, a la vez que se confirmó la presencia de Andrea Despó, Nelson Ávalos, La Chuza, una muestra plástica de Gustavo Farrell, otra muestra de telar y arte mapuche, una feria especial y sorpresas. Del mismo modo, se ha prometido un muday preparado especialmente para la ocasión por la mismísima poeta, completando un programa para vivir una intensa noche de poesía y música populares. Se invita al público en general a sumarse a la propuesta, con entrada libre y gratuita en las instalaciones de la Walsh.

jueves 27 de agosto de 2009

Este poema era meu. Agora não é mais. 7


eu sou o acrobata do banco da frente
numa diagonal à esquerda, com
você. as duas mãos no volante até rachar
o ponteiro do medidor de velocidade. mas
não controlo nada. você me vê? seus braços
com medo de abismo e fúria, espasmo e
vômito. preciso chegar a algum lugar, você
repete. você contorce a língua, gagueja
e repete: preciso chegar a algum lugar. diz
que vai abrir os vidros para oxigenar o
mundo. diz que isto é o céu, uma ou duas
esperanças. mas isto pode nos matar rápido
demais. ninguém nos contou nada, nem
avisou sobre isso, porque ninguém sabe
sobre isso. consegue ver os meus olhos
alegres, pelo retrovisor? eu vejo bem os
seus, arregalados. suas mãos fincadas no
estofamento novo e a caixa de fósforos
vazia. este minuto final do espetáculo
acaba aqui. o abismo abre vento, sombra
e fila de caixa eletrônico. continuamos muito
separados, mas estamos perto. eu sou o
acrobata do banco da frente numa diagonal
à esquerda, sem você. posso até errar sua
vida na curva. mas não controlo nada


(Manoel Ricardo de Lima)


Manoel Ricardo de Lima esticou a idéia da acrobacia. Contorceu, dobrou, levou a seu extremo. Esta é uma versão viceral, tensa, um golpe. Uma outra coisa, um outro poema. Apareceu como uma surpresa, como se avisassem que você havia ganhado uma passagem para um lugar que sempre quis. Este poema não é meu. Nunca foi. Este poema é o que eu queria ter escrito.

martes 18 de agosto de 2009

Este poema era meu. Agora não é mais.4

versão para carlos

eu sou o acrobata do banco de trás
e você não me vê, queria enfumaçar os
vidros com a boca e distender o cinto
apertado às mãos, por equívoco,
como se assim pudesse dizer
das coisas trocadas sem explicação
à véspera do fim, naquele último espetáculo,
enquanto você permanecia, mesmo calada,
como eu, sem saber se iria chegar a algum lugar,
lembro das bocas do fogão sem funcionar e da inutilidade
dos fósforos já riscados, não, não faríamos mais o uso dos discretos
remédios homeopáticos, trocaríamos apenas as caixas,
disfarçando qualquer instinto de intencionalidade.
gostaria de poder me aproximar do vidro, para que você
me visse, eu sou o acrobata do banco de trás, mas não,
você não me vê mais, sem ar, desaparecendo,
sufocando por dentro, você continua sem saber,
na espera na fila do caixa, nenhum mistério além do
abismo, repetiria comigo, o abismo


(Érica Zíngano)



Érica Zíngano (
http://projetoeu09.blogspot.com) nasceu em Fortaleza, mas já vive a um tempo em São Paulo. Desenvolve alguns trabalhos entre a escrita e as artes visuais, mas esse lugar de precisão já não importa mais. Érica ganhou um dos poemas presentes no “manual de acrobacias n.1”. Agora ela me envia sua versão. Sinceramente, não sei onde isso tudo pode parar. Mas, no momento, isso não importa.

Enlace: http://memoriaeprojeto.wordpress.com/2009/08/17/este-poema-era-meu-agora-nao-e-mais-4/

sábado 15 de agosto de 2009

Muestra Darwin Now


Darwin Now


La muestra que se presentará en el Centro Nacional Patagónico (CENPAT- CONICET) permanecerá en nuestra ciudad desde el 29 DE AGOSTO AL 10 DE SETIEMBRE.
La exhibición que se encuadra en las celebraciones internacionales por el bicentenario del nacimiento de Darwin y 150º aniversario de la publicación de su obra "El origen de las especies", destaca la obra del naturalista que marcó un antes y un después en la biología. "Darwin Now" fue inaugurada en Corea y Hong Kong en noviembre de 2008. Desde entonces ya ha recorrido más de 25 países. En Argentina, luego de su paso por Bahía Blanca, visitará las ciudades de Buenos Aires, Puerto Madryn, La Plata y Mendoza. El precursor de la muestra es el British Council, un organismo internacional del Reino Unido destinado a crear oportunidades educativas y relaciones culturales en más de cien países. La estructura visual de la exposición fue diseñada en Reino Unido y construida en nuestro país. La conforman bastidores en madera impresos con información sobre el científico, sus teorías y distintas interpretaciones de sus estudios. También, acompañan a estos objetos, material didáctico que estará destinado a actividades de las que podrán participar escolares y que harán hincapié en las características de adaptación de los animales a su medio ambiente. Sería interesante que dicho material fuera consultado por docentes y alumnos, antes de la visita a la exposición. Los mismos podrán observarse en Darwin Now: Recursos Educativos. http://www.britishcouncil.org/es/argentina-events-darwin-recursos_educativos.htm



Para una mejor organización los grupos escolares que quieran visitarla deberán inscribirse previamente de 9 a 12 horas y de 14 a17 horas al teléfono 451024 Int 202 o por mail: cenpatdarwin@gmail.com.ar


viernes 14 de agosto de 2009

Este poema era meu. Agora não é mais. 3

io sono l’acrobata del sedile anteriore
e solo tu mi vedi. lascerò
le due mani sul vetro e contorcermi
allacciato a questa cintura che mi libera
dal male, tutta sorte cattiva, casualità,
iettatura e frenate brusche, questi
i minuti ultimi del grande
spettacolo, finché tu vada via, strappando
con vagare la tua faccia triste, così piccola
come se volessi arrivare a qualche posto.
dove devi andare. i fuochi della cucina
non funzionano e non abbiamo fiammiferi. non
prenderemo calmanti naturali, ma esploderemo
con discreta naturalità.
lascerò i vetri socchiusi nella speranza
di ossigenare il mondo e affinché qualcuno
mi tagli i piedi e la fodera nuova.
io sono l’acrobata del sedile anteriore
e tu non mi vedi. la stessa aria che
respiro non è la tua, giacché siamo
separati. tra un passo e l’altro, un’
attesa alla fila della cassa elettronica
con i suoi misteri, contrassegni alfanumerici,
nostra sfinge possibile, un abisso.
un abisso. dì, anch’io dico: un abisso.

(davi pessoa)

martes 11 de agosto de 2009

HUGO MUJICA . Presentación del libro La pasión según Georg Trakl. Poesía y expiación



14 de Agosto de 2009. 19hs.
HUGO MUJICA . Presentación del libro La pasión según Georg Trakl. Poesía y expiación. (Editorial Trotta)
CCEBA Paraná 1159

“Tal como uno de esos pálidos ángeles de mármol que se emplazan sobre los sepulcros, como un pálido mensajero sobre las ruinad del fin de una época, Georg Trakl se alza como el testigo –testigo, partícipe y víctima- de la imposibilidad de nuestro tiempo: encarnar el alma en el mundo… Trakl miró la vida y vio la muerte, por eso escribió, para vivir, para dejarnos lo que fue esa vida: su obra”. (Del prólogo)
Hugo Mujica nació en Buenos Aires en 1942. Estudió Bellas Artes, Filosofía, Antropología Filosófica y Teología. Esta gama de estudios se refleja en la variación de su obra que abarca tanto la filosofía, como la antropología, la narrativa como la mística y sobre todo la poesía. Entre sus principales libros de ensayos se cuentan “Kyrie Eleison” (1991), “Kénosis” (1992), “La palabra inicial. La mitología de poeta en la obra de Heidegger” (1995), “Flecha en la niebla” (1997), “Poéticas del vacío” (2002), “Lo naciente. Pensado el acto creador” (2008) y “La pasión según Georg Trakl. Poesía y expiación” (2009). “Solemne y mesurado” (1990) y “Bajo toda la lluvia del mundo” (2005) son sus dos libros de cuentos. Su obra poética -de 9 libros-, editada en Argentina, España, Chile, México, Italia, Eslovenia y Estados Unidos- fue publicada por Seix Barral bajo el título “Poesía completa. 1983-2004” (2007).
Su vida y sus viajes ha sido el material principal de su obra, hitos como el haber vivido y participado de la década de los 60 en el Greenwich Village de Nueva York, como artista plástico, o el haber callado durante siete años en el silencio de la vida monástica de la Orden Trapense, donde comenzó a escribir, son algunos de los hitos de su historia. http://www.hugomujica.com.ar/
Presenta Esteban Ierardo, licenciado en filosofía y docente de la Universidad de Buenos Aires, además de ensayista, narrador y poeta. Desde hace años cultiva el “pensamiento diagonal” en la búsqueda de un pensar que integre la dimensión creativa, tanto artística como mitológica, y se abra a la fuerza creadora pre-lógica. Su último libro es “El agua y el trueno. Ensayos sobre arte, naturaleza y filosofía” (Prometeo libros. 2007). Actividad realizada en colaboración con la Librería Guadalquivir
http://www.libreriaguadalquivir.com/


Florida 943 (C1005AAS) Buenos Aires Tel 4312.3214 / Fax 4313.2432 http://www.cceba.org.ar/ email: info@cceba.org.ar

lunes 10 de agosto de 2009

Este poema era meu. Agora não é mais. 2

yo soy el acróbata del asiento trasero
y sólo vos me ves. voy a dejar las
dos manos en el vidrio y contorsionarme
atado a este cinturón que me libra
del mal, toda suerte adversa, azar,
quebranto y frenadas bruscas. estos
los minutos finales del gran espectá-
culo, hasta que te vayas, arrancando
con vigor tu rostro triste, escaso
como si quisieras llegar a ningún sitio.
adonde tenés que ir. los encendedores de las hornallas
no funcionan y estamos sin fósforos. no
tomaremos calmantes naturales, pero ex-
plotaremos con discreta naturalidad.
voy a dejar los vidrios abiertos con la esperanza
de oxigenar el mundo y para que alguien
me corte los pies y el tapizado nuevo.
yo soy el acróbata del asiento trasero
y vos no podés verme. el mismo aire que
respiro no es el tuyo, ya que estamos
separados. entre un paso y el otro, uma
espera en la fila del cajero electrónico
con sus enigmas, señas alfanuméricas,
nuestra esfinge posible, un abismo
un abismo. repetí conmigo: un abismo.



(para aníbal cristobo)

eu sou o acrobata do banco de tráse só você me vê. vou deixar asduas mãos no vidro e me contorceramarrado a este cinto que me livrado mal, toda sorte ruim, acaso,quebranto e freadas bruscas. estesos minutos finais do grande espetá-culo, até você ir embora, arrancandocom vagar o seu rosto triste, miúdocomo se quisesse chegar a nenhum lugar.aonde deve ir. os acendedores do fogãopifaram e estamos sem fósforo. nãotomaremos calmantes naturais, mas ex-plodiremos com discreta naturalidade.vou deixar os vidros abertos na esperançade oxigenar o mundo e para que alguémme corte os pés e o estofamento novo.eu sou o acrobata do banco de tráse você não me vê. o mesmo ar querespiro não é o seu, pois estamosseparados. entre um passo e outro, umaespera na fila do caixa eletrônicocom seus enigmas, senhas alfanuméricas,nossa esfinge possível, um abismo.um abismo. diga comigo: um abismo.



Aníbal Cristobo (http://kriller71.blogspot.com/) é, para mim, um dos poetas mais interessantes surgidos nos últimos tempos, de bem agora, na poesia brasileira. Detalhe: Aníbal é argentino. Ele ganhou de presente uma das versões do Manual de Acrobacias n.1, e este poema é só dele, de mais ninguém. E nós ganhamos sua versão em espanhol.Obrigado, Aníbal!

sábado 8 de agosto de 2009

Se Posterga la presentación de Liliana Ancalao en Trelew




Queridos amigos: informamos que hemos postergado la presentación de Liliana Ancalao en Trelew para el próximo 15 de agosto. Las razones son que la fecha coincidió, involuntariamente, con el EPE (Encuentro Patagónico de Escritores) a realizarse en Puerto Madryn el mismo fin de semana. Nos parece un despropósito que se encimen ambos acontecimientos.
Volveremos a charlar con Lili y veremos de reprogramar su venida y la de Lucho Martínez para setiembre. Así sea.


Un abrazo a todos.


Colecivo Bajo los Huesos.

ACUARIUM Estrella Deliciosa Producciones



Nueva poesía ve la luz



***acuarium***



plaqueta de arte/poema ilustrado/florecita rockera


texto: Fernanda Maciorowskiimágenes y diseño artístico: Paula Maciorowski




(para obtener la plaqueta, dejar un post en http://medeanaif.blogspot.com/ . costo $5)

Susana Roberts en "El vuelo del ave"



El nuevo libro de Susana Roberts

Con todo cariño comparto con Uds este nueva realización mía donde he reunido obras de años anteriores y que por fin pudieron salir a la luz en un libro donde no solo fue el producto de un gran esfuerzo mío sino también la colaboración en el diseño de tapa de parte de mi hija con la pintura que me identifica de un célebre pintor iraní y las palabras excelentes en el prólogo de un gran maestro en la Literatura de la Paz y los valores humanos el Dr Ernesto Kahan.
Este libro posiblemente será presentado durante el mes de septiembre próximo en la ciudad de Trelew-Chubut-Argentina., desde ahora está comprometido en exposiciones en países de Europa.

jueves 6 de agosto de 2009

Liliana Ancalao en Trelew


Liliana Ancalao en Trelew
Mujeres a la intemperie


La Biblioteca Walsh anunció la presencia de Liliana Ancalao el próximo sábado 15 de agosto a las 20,30 horas. La destacada poeta mapuche, invitada por el Colectivo bajo Los Huesos presentará su último libro Mujeres a la intemperie y ofrecerá un espectáculo poético musical junto al artista Lucho Martínez. La entrada será libre y gratuita con artistas y invitados, y una muestra de pinturas de Román Cura.


Mujeres a la intemperie es el título del libro bilingüe de Liliana Anacalo. La obra acaba de ser editada y presentada en Buenos Aires por Editorial El Suri Porfiado en coedición con Bajo los Huesos. Se trata de la primera obra poética totalmente editada en mapuzungún y traducida al español. El poemario es un extenso registro memorias y relatos donde la autora reflexiona, poniendo su voz junto a la de otras mujeres.

En cada poema se cruzan historias, susurros, retazos de esa sabiduría antigua que aún hoy es el soporte espiritual de un pueblo en lucha por el respeto hacia sus modos de vivir y concebir el mundo. Poesía vinculada a una cultura ancestral ajena a la voracidad y a la explotación sin límites de la naturaleza y del hombre.

Ellas, “las aprendices de machi”, transitan la llanura del tiempo cotidiano, ese que está hecho de cosas diarias como esperar el colectivo, estrujar manos o manteles, caminar hacia el trabajo por las calles o los bordes de ciudades donde ya nadie parece ser hermano de nadie. Pero también traen consigo ese otro tiempo de la memoria; un adentro que persiste frente a todo desarraigo.

Por momentos su voz es sólo un entramado de susurros, un ruedo hilvanando palabras de otras, ecos de las zomo kimche, las mujeres sabias con sus cantos, como “el ruego de Ignacia Quintulaf”.

El Colectivo Bajo los Huesos, informó que la noche del sábado 15 de agosto la autora será estará acompañada por el músico Lucho Martínez, con quien ofrecerá un recital poético musical que recorre este poemario y otros trabajos. En la oportunidad estarán presentes artistas invitados, habrá también una muestra de pinturas del destacado muralista Román Cura.

- También estamos invitando a representantes del pueblo mapuche- tehuelche de la zona, a organizaciones y vecinos que sabemos que esperan la visita de Liliana para compartir con alegría este nuevo trabajo vinculado, desde su arte, a la lucha por la identidad y la memoria de su gente- afirmaron los organizadores.

Taller de lectura y escritura con Jorge Spíndola

Coordinado por Jorge Spíndola
Taller de lectura y escritura




El Instituto Superior de Formación Artística Nº 805 informa que se encuentran abiertas las inscripciones para Taller de lectura y escritura coordinado por el reconocido escritor y docente Jorge Spíndola. Las clases tienen la modalidad de taller abierto y gratuito a la comunidad y se realizan en la Biblioteca Popular Rodolfo Walsh los días martes y jueves de 19 a 21 horas, Mitre 74 de Trelew.

Las y los interesados en participar podrán realizar sus inscripciones directamente en los días y horarios del taller o bien en la sede del Instituto de Arte ubicada en Gales y Mitre, en horario de tarde.

Los directivos de esa institución informaron que el taller de lectura y escritura tiende a cubrir un área artística en la que existe una reiterada demanda por parte de muchos jóvenes que desean acercarse a la literatura como herramienta de expresión creativa.

Jorge Spíndola es un destacado escritor de nuestra región que además tiene una reconocida experiencia en la coordinación de talleres literarios y de promoción de la lectura y la escritura entre jóvenes y adultos.

- Este taller, abierto por el Instituto de Formación Artística 805, propone par esta segunda mitad del año, reactivar un espacio desde donde trabajar y fortalecer las capacidades creativas de jóvenes y adultos, un ámbito de encuentro y comunicación desde la propia literatura. Para eso hay que conocer, leer, compartir, y facilitar herramientas de escritura creativa que no se agoten en las experiencias tradicionales, sino también acercarse a otros géneros como la historieta, la poesía, las canciones, el guión, la dramaturgia, las aguafuertes y otras estrategias discursivas-, afirmó Spíndola; quien agregó que otro objetivo del nuevo taller literario es acompañar la inserción de los escritores en el campo literario local y regional, y su formación como sujetos críticos a partir del arte.

-Los encuentros son de dos horas por grupo, con un cupo limitado de participantes, donde se trabaja con textos, imágenes, videos y otros disparadores en distintos soportes-, concluyó el coordinador.

miércoles 5 de agosto de 2009

JUEGOS SECRETOS - NEM



Para contactos, comunicarse: musicambient@yahoo.com.ar

lunes 3 de agosto de 2009

DESDE FORTALEZA - BRASIL - Dos textos de nuestro amigo Carlos Augusto Lima

DOIS POEMAS DA MORADA , CON TRADUCCION DE ESTER ANTON


1.

nunca serei digno desta morada num segundo andar de um carcomido edifício onde percevejos e escorpiões maltratam sua cabeça, mas o vinho é bom, um meticuloso aroma irrompe do gargalo escuro. tento dizer algo inteligente para você, você a quem me dirijo sempre, para dizer: como pode? eu deixo você dizer qualquer palavra a respeito do seu vestido bordado de flores azuis, adornos sem nome no meu vocabulário ruim, da rua vazia onde você me abraça forte. rua onde você me deixa. dos meus projetos futuros quero retirar algo que desprezo no jardim. o que não serve há de me caber. lustre, alpercatas, cinzeiro com casco de ostra, livros. com linha e agulha transcrevo minha lista de nadas pelo seu vestido. me sinto mais seguro às 2:45, pois meu plano de visão se alarga e a madrugada é mais doce. estarei em casa em alguns segundos. fecho os olhos e acelero: o seu vestido.



Nunca seré digno de esta morada en un segundo piso de un carcomido edificio donde chinches y escorpiones maltratan tu cabeza, pero el vino es bueno, un meticuloso aroma irrumpe del gaznate oscuro. Intento decir algo inteligente para ti, a ti, a quien me dirijo siempre, para decir: como puedes? Te dejo decir cualquier palabra con respecto a tu vestido bordado de flores azules, adornos sin nombre en mi vocabulario malo, de la calle vacía donde me abrazas fuerte. Calle donde me dejas. De mis futuros proyectos quiero retirar algo que desprecio en el jardín. Lo que no sirve tiene que caberme. lustre, chanclas, cenizero con cara de ostra, libros. Con línea y aguja transcrivo mi lista de nadas para tu vestido. Me siento más seguro a las 2:45, pues mi punto de vista se alarga y la madrugada es más dulce. Estaré en casa en algunos segundos. Cierro los ojos y acelero: tu vestido.




2.

costumo freqüentar suas moradas com reverência e temor. para não arrastar os móveis e poder acordar alguém. alguém que mora num sobrado bonito como sempre sonhou meu pai. ao mesmo tempo, tirei o dia para ver os cargueiros que atracam no porto raso da minha cidade. há uma história patética e desordenada aí. mas não é hora de contá-la. tomara consiga acordar tranqüilo amanhã, pois me aguarda uma manada de búfalos e porcos-espinhos. mas não se diz manada de porcos-espinhos, mesmo no sentido mais figurado. o máximo que posso é me desculpar. ainda mais quando piso a madeira nova da sala com a planta dos pés entornada de piche, algas, que formam uma crosta em mim, que retirarei com uma faca, que cortarei os dedos. e tudo isso me trará esse sufoco, uma contrapartida a esta manhã tão clara que me atravessa em cheio a ampla vidraça em um sétimo andar da esplanada dos ministérios. aproveito para revelar que há um automóvel utilitário circulando nas vias principais. o mais novo segredo da indústria automobilística maltrata os olhos com um amarelo aberrante. vejo fagulhas e pólvora e marcas de pneu. tudo faz sentido. você percebe?



Acostumbro a frecuentar tus moradas con reverencia y temor. Para no arrastrar los muebles y poder despertar a alguien. Alguien que vive en un excesivo bonito como siempre soñó mi padre. Al mismo tiempo, encontré el día para ver los cargueros que atracan en el puerto plano de mi ciudad. Hay una historia patética y desordenada allí. Pero no es hora de contarla. Ojalá consiga despertar tranquilo mañana, pues me espera una manada de búfalos y puerco espines. Pero no se dice manada de puerco espines, ni en el sentido más figurado. Lo máximo que puedo es disculparme. Aún más cuando piso la madera nueva del salón con la planta de los pies llena de alquitrán, algas, que forman una costra en mi, que retiraré con un cuchillo, con el que cortaré los dedos. Y todo eso me traerá ese sofoco, una contrapartida a esta mañana tan clara que me atraviesa de lleno la amplia vidriera en un séptimo piso de la explanada de los Ministérios. Aprovecho para revelar que hay un coche circulando en las vias principales. El más nuevo secreto de la indústria automovilísitca maltrata los ojos con un amarillo chillón. Veo chispas y pólvora y marcas de pneumático. Todo tiene sentido. Lo ves?


http://memoriaeprojeto.wordpress.com/

viernes 31 de julio de 2009

CONCURSO LA PATAGONIA DE PERÓN - ENTREGA DE PREMIOS



LOS OPERADORES TURÍSTICOS DE LA ESTANCIA “LA MACIEGA” CONJUNTAMENTE CON SU PROPIETARIO, SR. ROBERTO VALLE, COMUNICAN EL RESULTADO DEL CONCURSO DE OBRAS PLÁSTICAS “LA PATAGONIA DE PERÓN”, CUYO JURADO ESTUVO INTEGRADO POR SILVIA IGLESIAS, POR BUEN PUERTO TURISMO PARA VIAJEROS, EL SR. ROBERTO VALLE, POR LA ESTANCIA “LA MACIEGA” Y LA ARTISTA PLÁSTICA ALCIRA RAPPAN.

LOS PREMIOS CORRESPONDEN A:

PRIMER PREMIO: $ 3000 – PREMIO ADQUISICIÓN PARA LA OBRA “LOS SUEÑOS DEL NIÑO” DE YAGUI




SEGUNDO PREMIO:
$ 1500 – PREMIO ADQUISICÓN PARA LA OBRA “LOS LIBROS DE JUAN” - DE MARÍA LAURA BRATOZ



TERCER PREMIO: $ 850 – PREMIO ADQUISICIÓN PARA LA OBRA “JUAN SOÑÓ…” DE MARÍA ALICIA SACKS



PRIMER PREMIO EN CATEGORÍA CERÁMICA: $ 650 - PREMIO ADQUISICIÓN PARA LA OBRA “MURAL COLGANTE” DE SILVIA SOLÍS



LA ENTREGA DE PREMIOS, ASÍ COMO LA EXPOSICIÓN DE LOS MISMOS SE REALIZÓ EN EL LOCAL DE LA LIBRERÍA BUEN PUERTO, UBICADO EN AVENIDA ROCA 457 EL DÍA 30 DE JULIO A LAS 11:00 HORAS.



Los sueños del niño



Entrega de Premios



Los Ganadores



Silvia Iglesias y Silvia Solis



La premiación fue difundida por diversos medios de prensa

XXVII Encuentro de Escritores Patagónicos




Del 14 al 17 de agosto se realizará en Puerto Madryn el XXVII Encuento de Escritores Patagónicos, con algunas innovaciones respecto del formato tradicional más que interesantes, por ejemplo, un foro de escritores jóvenes coordinado por Fernanda Maciorowski y Carlos Pérez; y un colectivo de crítica, además de los tradicionales fogones de lectura, participación en escuelas, hogares de ancianos y otros espacios públicos.
Para más información, dirigirse al blog:


http://encuentroescritorespatagonicos.blogspot.com/

jueves 23 de julio de 2009

Muestra de Fotografía Contemporánea




Maria del Carmen Gilardon
María del Carmen Gilardon (Argentina) vive y trabaja en Puerto Madryn (Chubut). Artista multidiciplinaria (Profesora de danzas y expresión corporal, cineasta, fotógrafia, pintora y escritora de cuentos y poesia) formada en Buenos Aires, se especializa en Educacion por el Arte en 1980 y en 1987 convocada por el Centro Polivalente de Arte de la Ciudad de Trelew se traslada a la Provincia del Chubut.

Su interés y búsqueda ha sido siempre filosófica, grandes interrogantes la han llevado a experimentar diferentes expresiones artísticas y su hacer en el arte ha estado permanentemente en el mirar e indagar en sus procesos creativos y aprehender ese contacto de lo interno y lo externo que entiende enciende la chispa de la creación.

sábado 13 de junio de 2009

SILVIA IGLESIAS EN SIMPOESIA DE SAO PAULO

SIMPOESIA 2009
SILVIA IGLESIAS EN SIMPOESIA 2009 EN SÃO PAULO
LA ESCRITORA LOCAL SILVIA IGLESIAS PARTICIPÓ EN SÃO PAULO DE UNA EXPERIENCIA LITERARIA DE CUATRO DÍAS QUE REUNIÓ LAS VOCES MÁS RELEVANTES DE LA POESÍA Y LA CRÍTICA LITERARIA INTERNACIONAL, ADEMÁS DE UNA FERIA DE EDITORAS INDEPENDIENTES DE POESÍA DE BRASIL Y ARGENTINA PROMOVIDA POR LA REVISTA GRUMO.
SE TRATÓ DE UN ENCUENTRO QUE PROMOVIÓ EL INTERCAMBIO DE IDEAS, LA EXPOSICIÓN DE LA DIVERSIDAD INTELECTUAL Y EL INTERCAMBIO ARTÍSTICO Y CULTURAL ENTRE DIVERSAS EXPRESIONES DE LA POESÍA CONTEMPORÁNEA
Curadoria: Virna Teixeira
Realización: Secretaria de Cultura do Estado de São Paulo
Producción: Casa das Rosas e Organização Social POIESIS de Cultura
Patrocínio: Instituto Cervantes, Consulado do México e Centro Cultural da Espanha em São Paulo
Invitados extranjeros:
Alfredo Fressia (Uruguai), Efraín Rodríguez Santana (Cuba), Julian Brolaski (EUA), Luís Serguilha (Portugal), Gustavo López (Argentina), Rodolfo Häsler (Espanha), Silvia Iglesias (Argentina), Stefan Tobler (Inglaterra), Steven Butterman (EUA), Tracy Grinnell (EUA), Victor Sosa (México), William Alegrezza (EUA)

Invitados brasileros:
Andréa Catrópa (SP), Antônio Vicente Pietroforte (SP), Carlos Augusto Lima (CE), Contador Borges (SP), Donny Correia (SP), Edson Cruz (BA/SP), Flávia Rocha (SP), Frederico Barbosa (SP), Glauco Mattoso (SP), Greta Benitez (PR/SP),Horácio Costa (SP), Luís Roberto Guedes (SP), Marcelo Tápia (SP), Marco Vasques (SC), Maria Esther Maciel (MG), Micheliny Verunschk (PE/SP), Paloma Vidal (RJ/SP), Sérgio Medeiros (SC), Rodrigo Garcia Lopes (PR), Rodrigo de Haro (SC), Tatiana Fraga (SP), Vanderley Mendonça (SP), Virna Teixeira (CE/SP)
MAYOR INFORMACIÓN EN WWW.SIMPOESIA.WORDPRESS.COM

miércoles 13 de mayo de 2009

CONCURSO DE CUENTOS

SOCIEDAD DE ESCRITORAS Y ESCRITORES DE LA ARGENTINA (SEA)
HOMENAJE AL 50º ANIVERSARIO DE LA CASA DE LAS AMÉRICAS

Como parte de los homenajes al 50º aniversario de la Casa de las Américas, la Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina (SEA) organiza este concurso de cuentos.
Bases

I. Podrán participar todos los escritores argentinos y cubanos residentes en su país o en el extranjero. No podrán participar los miembros de la Comisión Directiva de la Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina (SEA).

II. Los interesados deberán enviar por triplicado, encuadernado o anillado, un libro inédito escrito en castellano, de tema y forma libres, que no esté participando simultáneamente en ningún otro concurso. No podrán participar obras que hayan sido premiadas en otro certamen literario o que estén en proceso de publicación.

III. Los trabajos deberán presentarse escritos a máquina mecánica, eléctrica o electrónica en una sola cara de la hoja, a doble espacio en formato A4. La extensión será de 100 páginas como mínimo y de 150 como máximo. Los trabajos deberán ser firmados con seudónimo.

IV. Los concursantes adjuntarán a sus obras un sobre cerrado, rubricado por fuera con seudónimo y título del libro. En el interior deben constar nombre completo y breve currículum del autor, domicilio, número telefónico, dirección de e-mail y fotocopia de su documento de identidad. Debe agregarse una declaración escrita y firmada por el autor, donde conste que la obra es inédita y no está participando simultáneamente en otro certamen.

V. El plazo de admisión comenzará el 1 de mayo de 2009 y finalizará el 30 de junio de 2009. Se aceptarán los trabajos que lleguen con posterioridad a ese límite, siempre y cuando conste en el matasellos postal que fueron enviados con anterioridad.

VI. Las obras concursantes deberán enviarse a las oficinas de la SEA: Bartolomé Mitre 2815 (C1201AAA), Buenos Aires, Argentina. No se devolverán originales ni copias de los trabajos enviados.
VII. Habrá un premio único e indivisible, consistente en $ 4.000 (cuatro mil pesos moneda nacional).

VIII. El fallo del jurado será inapelable. Es facultad del jurado declarar desierto el premio y resolver cualquier caso no considerado en las bases de la presente convocatoria.
IX. El resultado del premio se dará a conocer a la prensa y en la página web de la SEA en enero de 2010, en consonancia
con el fallo del Premio Casa de las Américas, notificándose de inmediato al concursante que resulte ganador.




SEA / Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina
Asociación Civil - Personería Jurídica IGPJ 0078/2001
Bartolomé Mitre 2815, 2º piso, oficinas 225 a 230
C1201AAA Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Argentina
Tel. (5411) 4 864 8101
www.lasea.org.ar

Concurso Nacional de Cuento y Poesía ADOLFO BIOY CASARES

Tercer Concurso Nacional de Cuento y Poesía “Adolfo Bioy Casares”

La Municipalidad de Las Flores, por intermedio de la Dirección Municipal de Cultura, convoca a participar del Concurso Nacional de Cuento y Poesía “Adolfo Bioy Casares”, edición 2009, con el fin de promover la actividad creativa literaria, de acuerdo con las siguientes:

Bases

1- Podrán participar todos los autores que así lo deseen, nacionales y extranjeros. Los trabajos recibidos serán agrupados por género, cuento y/o poesía, y en una sola categoría etaria, a partir de los 15 años cumplidos a la fecha del lanzamiento del concurso.

2- Cada autor podrá participar con dos trabajos como máximo, ambos de tema libre y firmados con el mismo seudónimo.

3- Los textos deberán presentarse escritos en lengua castellana, a máquina o computadora sobre una sola carilla, en hoja tamaño Carta o A4 y letra Arial, tamaño 12. Se entregarán por triplicado. La extensión máxima será: para los cuentos, de cinco (5) carillas como máximo y de una (1) carilla como mínimo. Para los poemas, de treinta y cinco (35) versos como máximo y de catorce (14) como mínimo.

4- Los textos deberán firmarse con seudónimo y remitirse en un sobre dentro del cual se incluirá un segundo sobre cerrado en cuyo exterior figurará el título de la/s obras y el seudónimo. En el interior, los datos personales: seudónimo, nombre y apellido, número de documento, edad, domicilio y teléfono.

5- Los textos presentados deberán ser absolutamente inéditos, no premiados con anterioridad, ni podrán estar sujetos a ningún compromiso de edición. Por lo tanto, la sola participación, adquiere, en este sentido, carácter de declaración jurada.

6- La evaluación y selección de los trabajos estará a cargo de un Jurado integrado por personas de reconocido prestigio literario. Sus nombres se darán a conocer una vez vencido el plazo de admisión de trabajos. Su fallo será inapelable y resolverá cualquier situación no prevista.

7- Los trabajos que no resultaren premiados podrán ser retirados de la sede de la Dirección Municipal de Cultura de Las Flores, Av. Gral. Paz 570, hasta 30 (treinta) días después de la fecha de entrega de premios. Aquéllos que no fueren retirados una vez transcurrido este lapso, se destruirán.
8- Ganadores del premio “Adolfo Bioy Casares”
Poesía:
1er. Premio $ 1.500
2do. Premio $ 700
3er. Premio $ 300

Cuento:
1er. Premio $ 1.500
2do. Premio $ 700
3er. Premio $ 300

Además, todos los premiados y quienes obtengan menciones del jurado recibirán un diploma que acreditará los premios recibidos, que irá acompañado, además, de una obra de Adolfo Bioy Casares.

9- Los sobres serán remitidos o entregados personalmente a:
Dirección Municipal de Cultura
“Concurso Nacional de Cuento y Poesía Adolfo Bioy Casares 2009”.
General Paz Nº 570 – Las Flores. Pcia. de Buenos Aires.
CP: 7200
Tel: 02244 – 442387 / 441559 ó 440956
Email: direccioncultura@s2.coopenet.com.ar

10- Fecha de lanzamiento del concurso: el 25 de abril en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.

11- Fecha de recepción de las obras: hasta el 20 de julio de 2009. Para los envíos postales se tendrá en cuenta la fecha impresa en el sello del correo postal. No se aceptarán trabajos enviados vía Correo Electrónico.

12- La entrega de premios se realizará en el Salón Rojo de La Municipalidad de Las Flores el día 26 de septiembre del corriente año, siendo el veredicto del jurado anunciado el día 19 de septiembre, Se entregarán: Primero, Segundo y Tercer premio en cada género y las menciones que el Jurado disponga.

13- Los organizadores se reservan el derecho de publicación de los trabajos premiados.

14- La participación en este concurso presupone la aceptación total de las bases.

Las Flores, abril de 2009

Por qué no escribo en Jornada - Por Jorge Spíndola

Trelew, 04 de mayo de 2009



Los últimos actos represivos del gobierno sobre los delegados docentes y las reiteradas consultas y diversas versiones respecto de mi “ausencia” en las páginas del suplemento Tela de Rayón que edita el diario Jornada, me llevan a escribir estas líneas como un acto de reflexión compartida; lo hago desde mi opinión personal y desde mi punto de vista ético y profesional, sabiendo que puede haber otras respetables y divergentes opinones.



El 31 de diciembre de 2008 los propietarios de ese medio decidieron “prescindir” de mis servicios tras mi adhesión a la Asamblea de Trabajadores de Prensa despedidos injustamente por esa patronal. En la volteada también “prescindieron” de los servicios de mi compañera Marisa Barrientos, editora del desaparecido suplemento infantil La Bonita Página, cuyos contenidos, según algunos directivos, se “excedían”.



El aire en la redacción de ese diario se hizo irrespirable durante los despidos de compañeros como Wally Griffiths y, sobre todo, a partir del “extraño” despido de nuestra delegada, Silvia Soto, de su segundo empleo como periodista en el Municipio de Trelew. Una clarísima maniobra del Grupo Jornada, en complicidad con las autoridades municipales, para amedrentar la lucha de los trabajadores despedidos. ¿Los fueros gremiales de la compañera en el diario obligaron a castigarla con la cesantía en su otro empleo?



Durante los días del conflicto asistí, junto a una Comisión de Delegados, como representante gremial de ATE a pedir explicaciones por el despido de la compañera al Palacio Municipal, solicitando su inmediata reincorporación, ya que su trabajo hasta entonces era “brillante”. Los funcionarios se limitaron a decir que era “una medida de arriba”.



Casi como una paradoja, como un siniestro juego cruzado que demuestra la unidad de nuestra clase dirigente: la delegada de los trabajadores de Jornada, Silvia Soto, fue despedida de la Municipalidad de Trelew y yo fui cesanteado de ese medio ¿por mi función como representante con fueros gremiales en el estado municipal?



Sin embargo, los conflictos con esa empresa no terminan ni comenzaron allí. Ya había recibido objeciones y censura en notas donde, por ejemplo, daba cuenta de las conclusiones del Foro Ambiental de la Patagonia realizado en Trelew el año pasado, donde se cuestionaba las políticas y el accionar de las mineras a cielo abierto y su concomitancia con los intereses de ese grupo político- económico de Chubut.



Los propios dueños de ese multimedio cuestionaron mi entrevista al artista plástico Gustavo Aimar, ex empelado de Jornada, y ya me habían “sugerido” silenciar mis críticas hacia las gestiones culturales oficiales que, a mi entender, funcionan como mastodontes que pisan este suelo sin saber que hay historia, que hay artistas que estuvimos y seguiremos estando en esta provincia, sin deberles absolutamente nada.



Finalmente debo decir que me han hecho un favor.

Acostumbrado a escribir libremente como artista y periodista, no podría hoy más que volver a escribir opinando contra la represión y la cultura del garrote sobre el cuerpo de delegados docentes en el Ministerio de Educación, en vez de criminalizar la protesta de trabajadores como lo hace el oficialismo y sus medios de comunicación.



No estoy dispuesto a concebir al arte como maquillaje, patrimonio o divertimento de los sectores patronales. Ni a hacer silencio ante las políticas represivas del golpe físico o del despido amenazador, cercanas ya al Terror de Estado de la gestión del mandamás.



Los aprietes, los insultos, las listas negras, los balazos, la ola de despidos durante la gestión Gómez o el silencio cómplice de más de un “progre” premiado ahora con mayores cargos, o el antecedente de aquellos muchachos verticales golpeando maestros y maestras en la legislatura en 2005 eran ya eran una muestra del “modelo”. Un estilo político que se vanagloria con el discurso de la Memoria y los Derechos Humanos cada 22 de agosto o cada 24 de marzo pero luego vuelve a implantar el miedo, el silencio, la disciplina de conciencia, el miedo, el miedo.



Nunca fui gorila, nunca fui patrón, ni fui en contra de los intereses de mi clase. No podría ni querría estar pintado en un medio que defiende los intereses de los Korn delante del sufrimiento o el miedo al desalojo de la familia Larenas en la cordillera, o que silencia el atropello a la Comunidad Cayún de Lago Puelo, perpetrado en estos días por los intereses inmobiliarios de la familia del señor Ministro.



No podría ni querría maquillar con poemas, ni con arte alguno, las páginas de un medio que esconde esa verdad. El arte no debiera ser adorno, ni lujuria de las clases patronales, el arte no debiera servir para distraer la atención de los lectores o televidentes mientras balean a nuestros educadores.



Fundé el periódico Tela de Rayón en 1997 y, como director, edite 5 revistas independientes que fueron el reflejo de una visión crítica y de un profundo conocimiento y respeto por nuestros artistas y trabajadores culturales del sur del mundo.

Los servicios de inteligencia de la base Zar, en su estupidez vigilante, registraron como “peligrosas”, “subversivas”, “marxistas”, a cada una de las notas y el accionar cultural de ese movimiento con que enfrentábamos entonces al fundamentalismo neoliberal. Cuando estos tipos me llamaron para escribir en su diario sabían perfectamente quién era yo, y hasta me mostraron orgullosos los documentos de los espías que obran en la causa.¿Qué esperaban de uno entonces? ¿Que me vistiera con ropa ajena? ¿Qué sazonara sus páginas con poesía edulcorada?



No tengo derechos sobre Tela de Rayón por no haber realizado jamás un papel que dijera esto es mío. Hoy eso le pertenece al Grupo Jornada, es de los señores y expresa su ideología como un corral de pensamiento: yo no quiero nada con ellos. Me quedo sin tela y sigo rayando con la gente. Me alcanza cualquier lugar de la ciudad para expresarme con libertad y sin tapujos.



Tal vez la enseñanza mayor de las luchas de 2001 fue nuestra pérdida social del miedo, nuestra impugnación de la vieja cultura del terror o de la no participación en la construcción de nuestros propios destinos como trabajadores. Esa es una conquista cultural y social que no debemos entregar a ningún patrón, a ningún modelo vigilante que pretenda erigirse sobre nuestras conciencias.



Jorge Spíndola

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domingo 15 de marzo de 2009

La cueva - por Juan Carlos Moisés

LA CUEVA

No hay señales de ningún tipo, ningún cartel que indique el lugar donde se encuentra la cueva. Después de viajar unos kilómetros hacia el oeste en la Ruta 20, se llega a Puerta del Diablo. A poco de llegar, los cerros, oscuros y escarpados, se elevan sobre la ruta a ambos lados, amenazantes, como si la quisieran engullir, y su forma ondulante obliga a una curva y a una doble contra curva de la ruta, que se retuerce para cuidado de los automovilistas que pasan por el lugar con otros destinos. A un lado, y siguiendo el dibujo de la ruta, se puede ver el lecho de un curso de agua cavado a pique en la tierra por el trabajo intermitente del agua de muchas lluvias. En la mitad de la voltereta del asfalto, hay que bajar la marcha del vehículo y salirse del camino, a la izquierda, hacia el sur, y estacionar a pocos metros, porque un alambrado impide avanzar. Hay que cruzar el alambre y cami¬nar por el lecho del arroyo, que se encuentra seco la mayor parte del año. Es menos hondo pero más ancho que lo que se acaba de observar a la par de la ruta. Hay que caminar alrededor de dos mil metros, entre dos lomas altas que viborean, hay que emerger de la tie¬rra para cruzar transversalmente un cerro y ver otro, más alto, enfrente, donde el arroyo, la forma de él, con o sin agua, dobla su curso a la derecha. Hay que abandonar el lecho, subir una cuesta, a la izquierda, encontrar la disimulada ladera que mira al norte, caminar por el viejo sendero indígena que desde abajo, al pie, lejos, se ve como una línea que corta en dos la elevación de tierra y puntas de rocas que sobresalen, donde da el sol, o sopla el viento, y arremolina la arena suelta a montones. En un pliegue de la piedra maciza se puede ver la cueva, una hendi¬dura en el cerro desde donde se divisa todo el paisaje, el que dejamos atrás y aun el que se extiende más allá de la huella apenas marcada, y no por mucho tiempo, que momentos antes habíamos seguido con dificultad. A la cueva también le llaman alero, porque no es decididamente profunda y porque su parte superior sobresale como una visera que permite cierta protección. De cualquier manera, desde ese lugar es posible ver al que viene, hombre o animal. Es un lugar defendido naturalmente de los ojos de los extraños, porque desde ningún lugar, como no sea el mismo lugar, es posible ver lo que realmente es. En consecuencia, es un lugar defendido también de los pies de los extraños. En el suelo de la hendidura cavada desde siempre en la roca, hay rastros de animales, bostas en bolitas diminutas, y tierra volada, un piso blando que ahora es refugio de ovejas o guanacos en las noches y en los días de mal tiempo. La pared de la cueva es una fe; hay rastr¬os, no de pies, que es como se puede llegar, con la parte del cuerpo que se puede llegar, cuando se llega, sino de manos, y hay dibujos que hicieron esas manos. Individual o en conjun¬to algo dicen, algo quieren decir, lo están diciendo, no sé si a nosotros que somos recién llegados y tal vez no fuimos previstos en el diseño original de quienes en el ritual se embadurnaron las manos con tinturas de colores, extraídas de las mismas plantas y arbustos que rodean el lugar. Esas manos están pintadas con una técnica que muchos siglos después se ha vuelto muy popular y que se denomina esténcil. Equivale al arte callejero de nuestros días, que se estampa con ingenio y no poca imaginación en las paredes de las ciudades. Algo dice ese arte, algo quiere decir, lo está diciendo en y desde cada pared. Tiene un carácter de crítica o disconformidad, antes que de reverencia por el estado de las cosas. En las pinturas de la cueva prevalece el bermellón, y hay otros tonos que el tiempo ha insistido inútilmente en borrar, como seguramente pronto se borrarán las que ahora vemos en las calles, porque no parecen tener otra intención que ser pasajeras. Sin embargo, unas y otras pinturas se terminarán borrando, ahora o más tarde. En la cueva también se advierte destrucción, que sólo esas imágenes o signos, acaso ya inútiles, cuidan con celo imposible. Hay quienes con martillo y cortafierro se han apoderado de varios pedazos de roca pintada. La han reducido para apropiarse de la cosa, como si esa fe les perteneciera, pero lo más probable es que el botín haya perdido su sentido al momento de ser separado del cerro. Aunque no sé si se puede hablar de sentido, cuya interpretación no obtendrá quien no la busca ni la necesita. De nada valió entonces el lugar elegido cuidadosamente, escondi¬do al ojo, cavado por el tiempo en la roca viva, para preservarlo. Otros visitantes, sin embargo, han preferido dejar mensajes en la cueva. Se pueden leer nombres sueltos, del tipo “Yo estuve aquí”, y nombres de parejas dentro de corazones pinta¬dos con pincel, o aerosol, chorreados, y también escrituras rayadas con objetos cortantes, espontá¬neos testimonios de estos años que dialogan con los dibujos antiguos como si de sordomudos se tratara. Porque el diálogo no llega a serlo, lamentablemente. Esas manos estampadas por quienes ahora ya no podrán dar explicaciones de sus propósitos acaso sagrados, no responden a los signos despatarrados de los visitantes inoportunos, o porque los consideran incomprensibles o porque ya no tiene sentido una respuesta. Lo otro, como en nuestro caso, es tomar algunas fotografías, de las pinturas solas o con alguno de nosotros posando junto a ellas. Será un modo discreto de llevarnos esas imágenes que, alertadas por la presencia de extraños, enmudecen como la propia lengua acaso perdida o mutada en otra cosa. Pero es sólo un atisbo, una corazonada. Habrá quienes, desde la ciencia, todavía puedan ver lo que ya no se puede ver. Es todo. Y todo es lo que dejamos atrás y lo que creemos llevar con nosotros.
Para volver hay que desandar el camino siguiendo la des¬cripción del principio. Hay que hacerlo con cuidado, porque al bajar por esa ladera angosta el suelo de tierra suelta se vuelve resbaladizo. Pronto llegamos al pie, seguros y listos para emprender en auto el regreso a casa, a la cueva moderna, razonablemente dispuesta y decorada a tono con la época en que vivimos, donde también nos defendemos de extraños y de los propios fantasmas.

Juan Carlos Moisés

sábado 17 de enero de 2009

La palabra y el afecto - por Miguel Oyarzábal

La palabra y el afecto

De vez en cuando la vida,
toma conmigo café
y está tan bonita que
da gusto verla,
Se suelta el pelo
y me invita a salir
con ella a escena.
“DE vez en cuando la vida” Joan Manuel Serrat

04/01/09

Querida Luisa:
En tu última carta me decís:
Claro que esta bueno llorar, al dolor hay que dejarlo salir en forma de lágrimas para que no se te quede pegado en el cuerpo con forma de tumor. Y también te habilita para sentir lo bueno que te espera a cada vuelta de la vida. Si te aguantaras el llanto seguramente en forma natural te aguantarías el disfrute ¡Y eso estaría triste!
¡Rabia, dolor, amor, placer, todos juntitos para hacerte sentir vivo!
Muy lindo lo que les escribiste a tus padres postizos, contame algo de ellos, no sabía que los tuvieras y me despierta curiosidad. Por qué uno ha de tener padres postizos, ¿con los que uno tuvo no es suficiente...? A mi me tocaron muy jodidos, así que me asombra querer buscar otros.
Si, todo lo que me vino en tu carta es absolutamente cierto: llorar, soltar la tristeza, dejar que el cuerpo se exprese, que las lágrimas salgan a recorrer el mundo; es hacerle lugar a la vida que entra sin golpear la puerta para llevarnos al sol y permitir que la alegría, el disfrute, el placer y el goce nos muestren la otra cara de la moneda.
¿Y los viejos postizos? Los padres sustitutos.
“Los amigos de la infancia, son eso, los amigos de la infancia.
Pero los amigos de la edad adulta: son un regalo de Dios”
Se lo escuché decir a Carlos Pizzorno, un amigo que traigo de los 25 años.
Por ahí viene la cosa. Ellos son los padres de mi hermano Rodolfo Hernández -también postizo- y no llegaron a serlo hasta que los percibí planeándome el alma.
Vinieron a Madryn allá por los ‘90 y me fueron ganando de a poco.
Él Médico Anestesiólogo, apasionado por las fotos y la poesía. En las sobremesas de los domingos suele leerme poemas y hablar de los buenos vinos.
Lo importante en ella, no es su condición de Fonoaudióloga, sino la capacidad de continuar aprendiendo de la vida, que no le resultó un parque de diversiones.
Además y cuando uno está lejos de los viejos y los amigos de la infancia, ve a las cosas desde otro lugar y los seres humanos con sus afectos, adquieren una dimensión distinta.
A Vos te tocaron viejos jodidos. No te creas que para mí las cosas fueron tan diferentes.
Mi viejo, un laburante que a los 60 años metió 2000 horas extras en un año, se iba al amanecer y volvía con la noche. Poco tiempo nos pudo dedicar y con la dureza de quien debió trabajar cuando todavía era chico. Era bollero en el campo y para orinar debía arrodillarse en el anca del caballo, porque si se bajaba, no le daba la altura para montar nuevamente.
Sin embargo y aunque nunca lo supo, él me dio el primer empujón a la poesía.
Para mamá el camino tampoco le fue liso. A los 11 años pierde a su madre y tiene que dejar la escuela para hacerse cargo de la casa con su padre y los hermanos.
Sobre protectora la vieja de su hijo menor que le nació viendo muy poquito y entonces le cupo golpear puertas, manotear picaportes para que el nene viera algo más y pudiera estudiar.
Para darte una idea, la última vez que hablé por teléfono con ella, estaba cerca de partir, me dijo: Portate bien y cuidate mucho.
Si, te hablé más de los viejos que de los padres sustitutos: es que de ellos venimos y mal o bien nos moldearon para andar por la vida. Y en su momento nos ayudaron en el primer vuelo.
No te olvides. Somos el jamón del sándwich generacional. Si las cosas fueran como en los ‘50, estaríamos bailando tangos en el club de Pacheco y casados con la chica o el muchacho de la vuelta.
Pero la que se dio vuelta fue la vida, de Los beatles para acá, se nos cambió todo y ellos no pudieron adaptase a los cambios.
Juan Carlos escucha a Piazzola y Mabel maneja internet que es una luz.
Ellos me ven como el hombre, el poeta y no descartan mis agujeros y allí están, con la palabra y el afecto.



Miguel Oyarzábal

viernes 16 de enero de 2009

Carta a mis padres sustitutos - Miguel Oyarzábal

Hola, Mamá y Papá sustitutos:
Este "Tal vez..." Encierra dos reacciones diferentes ante el mismo asunto y curiosamente, las dos tienen un valor inigualable.
Antes de ayer y ayer, todos me decían que no me quedara solo, que me iba a hacer mal, que me iba a destruir en forma gratuita y que se yo cuantas cosas más.
Pero ustedes, mi familia sustituta, entendieron claramente los caminos de la tristeza y me habilitaron la pista.
Gracias, no puedo decir otra cosa. porque no es más que respetar al otro y darle la oportunidad de dejarlo crecer junto al dolor a su manera. Y eso no se da muy a menudo.
Pero y con la mejor de las intenciones, Bruno y sus hijos tomaron una actitud con determinación y avasalladora.
Me llama para saludarme y pregunta ¿Donde la vas a pasar? Es probable que lo intuyera o saltó de puro amigo y Tano que es.
Sin puntos y a parte, me conmina a que vaya a su casa "que tienen comida de sobra y Silvia -su novia- preparó manjares blandos y yo hice asado ".
Bruno me tentaba.Pero yo pretendía estar solo.
A los 10 minutos me llama de vuelta "Ya salen los chicos a buscarte y si no venís, te va a buscar Silvia".
Casi no tuve tiempo de pegarme el comedor y salí en pantalón de baño y sandalias, menos mal que precavido agarré el buzo que me regaló Virginia en el último asado porque tenía frío.
Éramos cinco en la mesa con mantel amarillo, tres fuentes adornadas y una botella de vino. La comida resultó una caricia de Fin de Año y cuando ante mis ojos,pasó desde la memoria fresca el ataúd de Mamá, todos hicieron el respetuoso silencio.
Brindamos, brindé con todos ellos, uno por uno. Después brindé con la distancia, con ustedes, con mi hermano. con mis amigos de Buenos Aires, con los que están desparramados por el mundo y por supuesto con los viejos. Y llegaron los abrazos sin las copas. Cinco abrazos profundos que encerraron todos mis afectos.
Tras los fuegos artificiales del barrio, Silvia y Bruno se habían pasado el 31 de diciembre recolectando pedazos de madera de todas las obras de Madryn y armaron una fogata que duró hasta las tres y media de la mañana.
Luego aparecieron el café calentito y unos cigarros de hoja.
El fuego ascendía y buscaba el cielo, Silvia sacaba fotos y Bruno me palmeaba preguntando ¿Se arrepiente Oyarzábal?
La noche y más allá del fuego, estaba fresca y debí acudir al buzo. El buzo que me regaló Virginia en el último asado porque tenía frío. El buzo que me puse la noche que murió Mamá...
¿Cómo a veces las cosas se ponen en rueda y la vida las cierra!
Gracias, Mabel. Si no hubiera existido ese respeto de ustedes, mi familia, tal vez no me hubiese sentido tan cerca de los que están lejos y de mis viejos. Gracias.
Te estoy escribiendo y estoy llorando y eso es bueno.
Un abrazo con cara de amanecer.



Tu hijo Miguel

lunes 5 de enero de 2009

Desde esta penumbra - por Miguel Oyarzábal (E mail: miguesur@gmail.com)

¿Si la cosa fuera cómo y cuánto veo: 1/10 del ojo izquierdo y no logro fijar la vista?.
El asunto es cómo aprendí el mundo.
Mamá, con su terror a la ceguera golpeó puertas, manoteó picaportes para alcanzar a los doctores buenos.
A los 5 años: ver y la desesperación por ver.
La infancia feliz en una quinta con 10.000 metros de parque, con todas las fantasías y la benevolencia de los adultos, que no se animaron a derrumbarlas.
Papá, arrimaba fideos a la olla de sol a sol.
El viejo:
Llego al horizonte de vos / empequeñecido / como el de todo laburante / y al Glostora Tango Club. / Con el arribo de la noche y el descanso / necesitabas encontrarte con los informativos / y el oro de tus tangos de las ocho. / Chito la boca, decías. / Sólo dejábamos que el silencio / diera paso al río que nacía en el parlante / y el agua dragó con la nostalgia de Sur, Volver, Cafetín de Buenos Aires / y qué se yo cuantos más. / Así / la poesía urbana se me guardó en la sangre / o en el alma. / No sé. / Sin pensarlo. / Me enseñaste a ver / y aprendí de vos / a mirar a la poesía a la cara.
Con la adolescencia estirada y los golpes, las fantasías se oxidaron definitivamente.
Comencé grabando los poemas con dolor y desconocimiento. “Guito“, el amigo de la infancia, los escribía.
“Lalo“, otro amigo, le dijo a una mujer: - Este flaco quiere bailar con vos.
Fueron los primeros ojos que vi. Ella me grabó a Neruda. Ella me unió a la poesía y para siempre.
Pasaron años, fui mochilero junto a Guillermo, zarpé de la casa de los viejos, me enrolé en el periodismo y la barra de café, vine a Madryn, cinco años en el Centro de Ciegos, el grupo del ‘85 y 7 almanaques con un psiquiatra, para saber que por ser disminuido visual, el ojo izquierdo sólo entiende pedazos de la vida. Eso es lo que duele.
Siempre me costó demasiado escribir: aunque hoy cuente con la computadora.
Tu ojito, no puede leer. Dijo Rodolfo con la garganta triste.
Me cuesta reconocer a las personas, dar con el color de los ojos, desconozco qué acontece a la derecha y el alrededor llega empequeñecido. ¡ Y cómo duele esa angustia !.
Resumiendo: siento que la poesía es el parlante del alma y los amigos como las luces, bastones, guiándome para no caer en el margen izquierdo.
Miro al mundo a través del filtro del poeta, Miguel, distinto, tal cual nació.
Soy una cara efímera / caminando Praga, / caminando La Habana. / Soy un poema corto. / Recogiendo semillas de ausencias, / para sembrarlas. /Soy, / un ojo desmesurado, / que busca un bar, / una mesa, / una ventana, / donde la vida llueva / y me empape el alma.

domingo 4 de enero de 2009

Un poema de Yabra Ibrahim Yabra (Enviado por Jorge Spíndola)

Yabra Ibrahim Yabra - Poeta palestino que nació y murió en Cisjordania - (1926-1994)





QIBYA



Balas

en la noche de luna llena

surcaron las colinas y los caminos.



Balas

chocaron contra los muros

y golpearon las puertas y las ventanas.



Iban dirigidas a los corazones y a las entrañas.



Balas

por detrás de las piedras,

a través de los desfiladeros,

por detrás de los sacos de arena.



Balas

se esparcen por las piedras arrayanes de sangre

y se pegan adornos de sangre en las

paredes.

Balas

y gelignita

arrojan los cuerpos a las hienas.



Sembramos el trigo pero no lo recogimos,

regamos las vides pero no bebimos el vino.



En vano se bañó nuestra noche con la fragancia de los naranjos.



Nuestra sangre corre por la tierra roja

y sobre las piedras.



Buscad nuestras manos bajo los ejércitos de hormigas.

Cerrad las puertas,

apartaos de las ventanas, ocultaos de la luna

protegeos de la noche.



Pero las puertas son de madera

y las ventanas no se construyen para evitar

el aire, la luna,

la gelignita

y los colmillos de las hienas.



El corazón es de hierro pero

para las balas, la gelignita y los colmillos

es más débil que la madera.



Los brazos de Fátima rodean el cuerpo de Hasan:

una alberca de sangre,

y del padre de Hasan no queda

más que el qunbaz hecho jirones.



Buscadlos bajo las piedras

y juntad los brazos a los cuerpos.



Sembramos el trigo pero no lo recogimos,

regamos las vides pero no bebimos el vino.



En vano se bañó nuestra noche en la fragancia de los naranjos.

Nuestra sangre fluye por la tierra roja

y sobre las piedras.



Buscad nuestras manos bajo los ejércitos de hormigas.

Balas

golpean las piedras.



Gelignita.

La noche se desgarra

entre nuestros olivos y viñas.

___



(Qibya es un pueblo palestino de Cisjordania, cuyos habitantes fueron masacrados por tropas israelíes en la tarde del 14 de octubre de 1953. El primer ministro israelí, Ariel Sharon, fue quien dirigió las tropas aquel día.). Concepción Bertone.

martes 23 de diciembre de 2008



La Navidad según Gabriel García Márquez

El País, Madrid, 24 de Diciembre de 1980



Ya nadie se acuerda de Dios en Navidad. Hay tantos estruendos de cometas y fuegos de artificio, tantas guirnaldas de focos de colores, tantos pavos inocentes degollados y tantas angustias de dinero para quedar bien por encima de nuestros recursos reales que uno se pregunta si a alguien le queda un instante para darse cuenta de que semejante despelote es para celebrar el cumpleaños de un niño que nació hace 2.000 años en una caballeriza de miseria, a poca distancia de donde había nacido, unos mil años antes, el rey David. 954 millones de cristianos creen que ese niño era Dios encarnado, pero muchos lo celebran como si en realidad no lo creyeran. Lo celebran además muchos millones que no lo han creído nunca, pero les gusta la parranda, y muchos otros que estarían dispuestos a voltear el mundo al revés para que nadie lo siguiera creyendo. Sería interesante averiguar cuántos de ellos creen también en el fondo de su alma que la Navidad de ahora es una fiesta abominable, y no se atreven a decirlo por un prejuicio que ya no es religioso sino social. Lo más grave de todo es el desastre cultural que estas Navidades pervertidas están causando en América Latina. Antes, cuando sólo teníamos costumbres heredadas de España, los pesebres domésticos eran prodigios de imaginación familiar. El niño Dios era más grande que el buey, las casitas encaramadas en las colinas eran más grandes que la virgen, y nadie se fijaba en anacronismos: el paisaje de Belén era completado con un tren de cuerda, con un pato de peluche más grande que un león que nadaba en el espejo de la sala, o con un agente de tránsito que dirigía un rebaño de corderos en una esquina de Jerusalén. Encima de todo se ponía una estrella de papel dorado con una bombilla en el centro, y un rayo de seda amarilla que había de indicar a los Reyes Magos el camino de la salvación. El resultado era más bien feo, pero se parecía a nosotros, y desde luego era mejor que tantos cuadros primitivos mal copiados del aduanero Rousseau.

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Todo aquello cambió en los últimos treinta años, mediante una operación comercial de proporciones mundiales que es al mismo tiempo una devastadora agresión cultural. El niño Dios fue destronado por el Santa Claus de los gringos y los ingleses, que es el mismo Papa Noel de los franceses, y a quienes todos conocemos demasiado. Nos llegó con todo: el trineo tirado por un alce, y el abeto cargado de juguetes bajo una fantástica tempestad de nieve. En realidad, este usurpador con nariz de cervecero no es otro que el buen san Nicolás, un santo al que yo quiero mucho porque es el de mi abuelo el coronel, pero que no tiene nada que ver con la Navidad, y mucho menos con la Nochebuena tropical de la América Latina. Según la leyenda nórdica, san Nicolás reconstruyó y revivió a varios escolares que un oso había descuartizado en la nieve, y por eso le proclamaron el patrón de los niños. Pero su fiesta se celebra el 6 de diciembre y no el 25. La leyenda se volvió institucional en las provincias germánicas del Norte a fines del siglo XVIII, junto con el árbol de los juguetes. y hace poco más de cien años pasó a Gran Bretaña y Francia. Luego pasó a Estados Unidos, y éstos nos lo mandaron para América Latina, con toda una cultura de contrabando: la nieve artificial, las candilejas de colores, el pavo relleno, y estos quince días de consumismo frenético al que muy pocos nos atrevemos a escapar. Con todo, tal vez lo más siniestro de estas Navidades de consumo sea la estética miserable que trajeron consigo: esas tarjetas postales indigentes, esas ristras de foquitos de colores, esas campanitas de vidrio, esas coronas de muérdago colgadas en el umbral, esas canciones de retrasados mentales que son los villancicos traducidos del inglés; y tantas otras estupideces gloriosas para las cuales ni siquiera valía la pena de haber inventado la electricidad.

Todo eso, en torno a la fiesta más espantosa del año. Una noche infernal en que los niños no pueden dormir con la casa llena de borrachos que se equivocan de puerta buscando dónde desaguar, o persiguiendo a la esposa de otro que acaso tuvo la buena suerte de quedarse dormido en la sala. Mentira : no es una noche de paz y de amor, sino todo lo contrario. Es la ocasión solemne de la gente que no se quiere. La oportunidad providencial de salir por fin de los compromisos aplazados por indeseables: la invitación al pobre ciego que nadie invita, a la prima Isabel que se quedó viuda hace quince años, a la abuela paralítica que nadie se atreve a mostrar. Es la alegría por decreto, el cariño por lástima, el momento de regalar porque nos regalan, o para que nos regalen, y de llorar en público sin dar explicaciones. Es la hora feliz de que los invitados se beban todo lo que sobró de la Navidad anterior: la crema de menta, el licor de chocolate, el vino de plátano. No es raro, como sucede a menudo, que la fiesta termine a tiros. Ni es raro tampoco que los niños -viendo tantas cosas atroces- terminen por creer de veras que el niño Jesús no nació en Belén, sino en Estados Unidos.

(Enviado por Raúl Artola)

sábado 13 de diciembre de 2008

Poesía por encargo - (Juan Carlos Moisés)

POESIA POR ENCARGO

Estábamos de vacaciones en una provincia del norte del país. El calor del verano se hacía sentir aún a esa hora del atardecer. No sé cómo llegamos a esa vivienda de las afueras del pueblo. Por fuera y por dentro tenía los ladrillos sin revocar, el piso era de cemento, el techo bajo, con las viguetas y losetas a la vista. Era fin de año y andábamos festejando por anticipado. Habíamos salido a brindar sin rumbo fijo. A esas horas mi amigo tenía varias copas de más en su haber y estaba entonado para hablar. En el recorrido llegamos a esa casa que era de un conocido de mi amigo. El hombre era una especie de tahúr y le faltaba el antebrazo. Vestía hojotas, pantalón corto y una camisa manga corta que llevaba sin abrochar. Tenía una gran habilidad para manejar una damajuana de vino con su brazo mutilado y servir a la visita en cada vaso sin derramar una gota. La transpiración le brotaba de la cara y una sonrisa lo acompañaba al hablar. Su mujer era negra, de raza negra. Había nacido en el Brasil. Tenían varios hijos, varones y mujeres; algunos estaban en la casa, otros, dijo, los que ya habían crecido, estaban lejos. Cuando la señora morocha escuchó a mi amigo suelto de lengua presentarme exageradamente como un p¬oeta del sur, ni lerda ni perezosa me pidió que escri¬bie¬ra unos versos para su nietita que acababa de nacer en la capit¬al, en Buenos Aires. Era su primera nieta y estaba muy feliz; la noticia le había llegado el día anterior. No fue mi inten¬ción desilusionarla pero le dije que no me resultaba fácil escribir poesía por encargo. Nunca lo había hecho. Pero a mi nietita sí, dijo muy ilusionada. Le dije que intentaría hacerlo en la primera oportunidad que tuviera, o bien cuando volviera a mi casa del sur, que es donde mejor escribo, donde se me ocurren las cosas que escrib¬o. A modo de disculpa agregué que en todo ca¬so dudaba de poder hacerlo tan bien como ella desea¬ba y con los sentimientos que ella propiciaba para el momento. Unos ojos saltones y asombrados brotaron en medio de la bella oscuridad de su piel. El Brasil, lo que he visto o me imagino del Brasil, se encendió en sus ojos. La miré, miré su belleza demacrada por el trabajo del hogar, la cría de los hijos, antes que por los años. La mujer me miraba con cara de reflexio¬nar: ¿Cómo es posible que un poeta no sea capaz de escri¬bir unos simples versos para celebrar un nacimiento? Me dijo, sin vueltas: ¿Usted es o no es poeta?
Nos fuimos del lugar ya entrada la noche. Me sentí puesto a prueba por ella, pero también por la poesía, que yo creía dominar con la seguridad que da la experiencia. Pero antes de alejarnos hice algo que no tiene explicación, o al menos no supe encontrarla; fue ins¬tintivo. Bajo la luz de una lamparita amarillenta, corté una flor de su propio jardín y se la ofrecí. Le dije: Esto es una poesía, la mejor que ahora puedo ofrecerle. Aspiró su fragancia, como si realmente fuera una poesía. Pero no quedó convencida. Corté otra y le dije: Esta flor me la llevo para recordar el compromiso.
Nunca escribí ese poema. Quise pero no pude. Haber cortado una flor primero y después la otra, fue una manera de compensa¬ción secreta ante la decep¬ción que a la mujer le causó la poesía en general, que en adelante la haría descon¬fiar, se me ocurre, de las personas que la escriben.



Juan Carlos Moisés

viernes 12 de diciembre de 2008

Poemas de Raúl Artola

Fabla viril


Pasolini me ha hecho leer y yo lo quiero
como al padre que nos señalaba la página perfecta
los canales venecianos y el capitel corintio
la belleza de la rama de glicinas
que cae sobre el muro y evocamos
una mañana neblinosa al ir a clase
sin saber la lección
las manos ateridas y los pies mudos
sobre las baldosas húmedas, desparejas.
Me hace leer Pasolini esa página
y yo le agradezco en silencio
acompañado por su sombra
y su mirada de padre que no quiso ser patrón
pero voló por olímpicas alturas.
Me contagia un ensalmo envolvente, cálido,
para soportar el recuerdo
de aquellas mañanas impiadosas
y los atardeceres turbios
de regreso a la casa del amor arrinconado.
Y Pasolini no estaba todavía
para decirme: muchacho,
esto pasará, ya tendrás
tus horas de sueño y de vigilia ensoñada
para restañar las heridas,
aguanta el invierno de la infancia,
yo te miro y a mi modo te cuido,
y aunque no lo dijera aún
yo oía su voz en otras bocas,
en el aire adverso
se abría un canal amistoso
con un guiño celeste
a la altura de mis párpados
y del desconsuelo que sólo olvidaba
al cruzar la calle
para escuchar el piano que me devolvía
una paz ignorada,
rescoldo que siento en mi pecho
tantos años después.



Construcción del día (IV)

Es temprano
y esculpo una manzana
en la cocina.
La escasa luz
de invierno
empieza a filtrar
por la ventana
sus lentos pinceles.
La manzana
puede ser pez
magnolia
cerebro
granada
pero es el alba
y sería mejor
que el barrio
siga descansando.
Me como
la granada
antes
de que estalle.

* * *

Las puertas se cambian
cuando empieza
el otoño.
La luz es buena
el sol no recalienta
el aire
hay menos moscas
y el viento amaina
por las tardes.
Todavía Yolanda
no pasa
con su canasto
en la cabeza.

* * *

Después de la noche ritual
vienen las sorpresas:
muchos
pocos
no se han matado
y empiezan a circular
por el mundo muerto.
Encuentros-desencuentros
liberaciones
salvamentos
todo sin planes.
Antes de la noche ritual
la muerte parecía
el único camino.

* * *

Si te siembran el camino
con flores, agradece.
No preguntes quién
ha obrado el homenaje.
Solo trata de no pisar
la alfombra roja.

* * *
(A Roxana Toscano)

Y pudiste decir
sin desangrarla
a la hora
del mayor frío
los mecheros
a tope
las mandíbulas
prietas
lo dijiste
y una brasa
se prendió
en mis oídos
una braza
y sus perlas
de agua

(El verso anterior
lo escribió
una niña
que vino
en mi ayuda)

lunes 8 de diciembre de 2008

Antología argentino-libanesa Poéticas al Encuentro


Se ha editado finalmente el libro de poesía "Poéticas al Encuentro" integrado por poetas argentinos y libaneses por Tantalia, la editorial de la escritora Florencia Abbate.

Tenemos interés, señala el coordinador Edgardo Zuain, en que haya textos de Bustriazo Ortiz.

El proyecto surge a partir de que la poeta, traductora y periodista cultural de Líbano, Sabah Zuain, ha traducido al español unos treinta autores de aquel país (también serían treinta los poetas argentinos) y nos ha pedido que coordinemos en Argentina su publicación.

Finalmente surgió la idea de que fuese un libro que integre selecciones de textos de ambos lugares y nos hemos puesto a trabajar en su elaboración. Nos ha parecido que un proyecto de estas características es apropiado para contribuir a que países como Argentina y Líbano, que tienen en común importantes vínculos inmigratorios, puedan redescubrirse y reencontrarse a través de las expresiones artísticas o culturales.


La idea es que el libro, dentro de sus limitaciones cuantitativas, pueda brindar con la mayor amplitud posible un panorama estético, generacional y geográfico de la poesía argentina. La idea es que haya una selección de poemas de cada autor y se incluya una biografía y reseña literaria.

Fotografía: Jimmy Rodríguez

Seleccionados: Florencia Abbate; María Teresa Andruetto; Jorge Aulicino; Bárbara Belloc; Juan Bertazza; Jorge Bocannera; Juan Carlos Bustriazo Ortiz; Arturo Carrera; Daniel Chirom, María del Carmen Colombo; Rodolfo Edwards; Juan García Gayo; Juan Gelman; Hugo Gola; Rubén González; Andrea Guiu; Carlos Juárez Aldazábal; Hernán La Greca; Leonidas Lamborghini; Hugo Mujica; Delfina Muschietti; María Negroni; Aldo Luis Novelli; Hugo Padeletti; Fernando Sánchez Sorondo; Luis Tedesco; Laura Yasan; Edgardo Zuain.


aldo luis novelli/ desde los bordes del desierto.-
http://www.la-sed-infinita.blogspot.com http://www.fluidos-virtuales.blogspot.com http://www.otros-fluidos-virtuales.blogspot.com http://www.agonistas-del-fin-del-mundo.blogspot.com
La poesía es un oasis luminoso en medio del desierto. El poema es la sed.-



Participación musical: Eduardo Méndez
www.myspace.com/edudez
ResponderResponder a todos Mover...fotos!Turismo

jueves 4 de diciembre de 2008

Alejandro Apo en Puerto Madryn

Alejandro Apo y Marcelo Sanjurjo en "...y el futbol contó un cuento" Este viernes 5 de diciembre a las 20.30 hs. en el Auditorio de laUniversidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco - Bvard Brown 3700

Entradas en ventaLibrería Buen Puerto – Av.Roca 457 Street – 25 de mayo 191

Auspicia Municipalidad de Puerto Madryn - Loginter S.A. - Meibar S.A-Heladería Sei Tu y otros comercios y empresas de la ciudad Declarado de Interés Municipal.

El periodista deportivo Alejandro Apo con el músico marplatense, Marcelo Sanjurjo, sorprenden con un emotivo y nostálgico espectáculo.Con los cuentos de siempre, las historias de vida, las anécdotas y las evocaciones con la pelota picando siempre cerca, en un encuentro que es un homenaje al fútbol, a la música, a la literatura y a la poesía. Con el talento del "Negro" Roberto Fontanarrosa, Osvaldo Soriano, el Negro Dolina, Eduardo Sacheri, las canciones del "Turco" Marcelo Sanjurjo y los cuentos narrados por Apo.Con el mensaje de siempre:"…Que el fútbol no es sólo fútbol, que el fútbol siempre está iluminado por la vida, como es la vida, ni maravillosa, ni extraordinaria, ni cruel: única…". Y que los futboleros no solo somos personas que hablamos de la pelota y de la jugada sino que también nos involucramos y accedemos a la cultura popular.Como no podía ser de otra manera, Alejandro y Marcelo le dedican un sentido homenaje al más grande jugador de todos los tiempos, a través de una bella balada de Pablo Coll cantada por Sanjurjo y los conmovedores "Versos para Maradona" de Héctor Negro, expresados por Alejandro.El espectáculo lleva recorridas más de 270 ciudades en todo el país y más de 400 representaciones. En el equipaje siempre va una anécdota de Labruna, un saludo eterno a Maradona, un tango de Cadícamo, una gambeta de Rojitas y un cuento del inolvidable Fontanarrosa.

miércoles 19 de noviembre de 2008

La calle en fotografías

EL MUSEO MUNICIPAL DE ARTE DE PUERTO MADRYN INVITA A USTED A LA INAUGURACIÓN DE LA

MUESTRA ITINERANTE – UNA COLECCIÓN FOTOGRÁFICA DEL MUSEO NACIONAL DE BELLAS ARTES –

EL DIA MIERCOLES 26 DE NOVIEMBRE A LAS 20 HS- con Vernissage


La calle en fotografías: la vida misma



Colección Fotográfica del MNBA



La fotografía es el primer medio visual que permitió a sus cultores salir a la calle e instantáneamente captar la luz, el movimiento, la vida. Por primera vez se reflejó el mundo en forma directa. Antes de su invento, los paisajes se pintaban, como el resto de las imágenes, en el interior de los talleres. El grupo de Barbizon fue quizás el primer movimiento que decidió penetrar en el bosque de Fontainebleau, cerca de París, para inspirarse en la naturaleza inmersos en el entorno. Pero fueron las escenas callejeras, ese estar ahí, en el lugar donde todo ocurre, lo que sedujo a los primeros fotógrafos. Y esas imágenes nos parecen, hasta hoy, tan reales como la vida misma.

Muchos maestros antiguos y de la actualidad evitaron tomar fotos en interiores y tienen una obra notable producida en las calles del mundo. Recordamos a Jorge Aguirre, que se enorgullecía de haber tomado sus fotos más personales, serie que llamó Allegro ma non troppo, en un determinado perímetro de Buenos Aires. La calle fue vista desde sus ángulos más diversos: en su arquitectura, por medio del paisaje urbano, reflejando actitudes de la gente con toda su carga de crueldad o belleza, y también buscando significados puramente estéticos.

Los trabajos de Oscar Pintor, Juan Travnik y Humberto Rivas son ejemplos paradigmáticos del paisaje urbano, libres del elemento humano. La calle inspiró a Marcos López para recrear artificialmente momentos sorprendentes, a Carlos Furman y a Cristina García Rodero para producir imágenes que bordean el surrealismo, o a RES y Joan Fontcuberta para producir montajes fantasmagóricos. Los testimonios documentales de Horacio Coppola, Eduardo Longoni, Ortiz Mugica y Grete Stern refieren momentos que marcan épocas y costumbres. La creación estética de Franco Fontana o la poética manera de mirar a la gente de Henri Cartier Bresson siempre sorprenden y emocionan.

Más que ningún otro motivo de inspiración, la fotografía de la calle, como documento o testimonio, se vuelve inolvidable desde la óptica artística.



Sara Facio

Curadora

domingo 16 de noviembre de 2008

jueves 13 de noviembre de 2008

Concurso Fotográfico

CONCURSO FOTOGRAFICO
2008
15º ANIVERSARIO
DE LA ASOCIACION DE ARTISTAS PLASTICOS RODRIGUENSES

LA ASOCIACION DE ARTISTAS PLASTICOS DE GRAL. RODRIGUEZ –AAPRO- CONVOCA AL PRIMER CONCURSO FOTOGRAFICO ‘’AAPROFOTOS’’ COMO PARTE DE LAS ACTIVIDADES PROGRAMADAS PARA CONMEMORAR EL 11 DE DICIEMBRE DE 2008 EL 15º ANIVERSARIO DE SU FUNDACIÓN.-

REGLAMENTO
1. PODRAN PARTICIPAR TODOS AQUELLOS QUE DESEEN MOSTRAR SUS OBRAS FOTOGRAFICAS - 2 CATEGORIAS : MENORES HASTA 18 AÑOS Y MAYORES
2. TEMA : LIBRE
3. SECCIONES : MONOCROMO (Blanco y Negro ) Y COLOR
4. CADA AUTOR PODRÁ PRESENTAR HASTA 6 FOTOS POR SECCIÓN. ES OBLIGATORIO QUE LLEVEN TÍTULO. NO SE ACEPTARÁN REPRODUCCIONES, FOTOCOPIAS, NI OBRAS QUE PUEDAN INTERPRETARSE COMO PROPAGANDA. NO SE ACEPTARAN FOTOS COLOREADAS A MANO.
5. LAS OBRAS RESPETARÁN LAS SIGUIENTES PAUTAS

 TAMAÑO : UNICO DE 20X30 SIN MONTAR
 NO LLEVARA AL FRENTE INSCRIPCIÓN ALGUNA . AL DORSO DEBERÁ CONSTAR: TITULO DE LA OBRA, Y EL SEUDÓNIMO DEL AUTOR. EN SOBRE CERRADO SE CONSIGNARÁN LOS DATOS PERSONALES APELLIDO Y NOMBRE, SEUDONIMO, DOCUMENTO, TELEFONO, DOMICILIO Y E-MAIL. EL SOBRE SE IDENTIFICARA CON EL SEUDONIMO .-
 ESTA PROHIBIDA LA PRESENTACION DE OBRAS CUYA SIMILITUD DE IMAGEN PUEDA DAR LUGAR A INTERPRETAR QUE SE TRATA DE UNA OBRA YA CONOCIDA, DE LA MISMA SECCIÓN O DE OTRA SECCIÓN.-
 LAS OBRAS, EN SOBRE CERRADO, SE RECIBIRÁN EN AAPRO – PEDRO WHELAN Y MARIANO MORENO Gral Rodríguez Y en EL LABO –SAN JOSE 275 Ciudad de Buenos Aires .- LAS OBRAS REMITIDAS POR CORREO SE ACEPTARAN SIEMPRE QUE SE RECIBAN PREVIAS A LA FECHA DEL JUZGAMIENTO .NO SE ACEPTARAN FOTOS REMITIDAS VIA CORREO ELECTRONICO.- LOS PREMIOS NO SERAN ACUMULATIVOS .-
 CRONOGRAMA :
 RECEPCIÓN DE OBRAS: EN AAPRO – PEDRO WHELAN Y MARIANO MORENO GRAL RODRIGUEZ LOS DIAS 26,27 Y 28 DE NOVIEMBRE DE 14 A 20 HS Y EL SABADO 29 DE NOVIEMBRE DE 9 A 13 HS. EN EL LABO-SAN JOSE 275 CIUDAD DE BUENOS AIRES HASTA EL 28 DE NOVIEMBRE DE 10 A 18 HS
 JUZGAMIENTO : 6 DE DICIEMBRE 15 HS en AAPRO
 INAUGURACIÓN 13 DE DICIEMBRE DE 2008 A LAS 20.30 HS EN EL HONORABLE CONCEJO DELIBERANTE DE GRAL RODRIGUEZ ( GARRAHAN Y 2 DE ABRIL ) – MUNICIPALIDAD DE GRAL RODRIGUEZ
 6.- PREMIOS

SE OTORGARÁN LOS SIGUIENTES PREMIOS :

TROFEO REVELACIÓN 2008
MEJOR FOTOGRAFIA ALUMNO CURSO DE FOTOGRAFIA AAPROFOTOS

PARA CADA CATEGORÍA ( MONOCROMO Y COLOR )
1° PREMIO DIPLOMA Y TROFEO Gentileza Prof. Miguel A Grecco - 1 Ampliación 30 x 40 Gentileza de EL LABO ( San José 275 Cap)
2º PREMIO DIPLOMA Y MEDALLA Gentileza Prof. Miguel A Grecco- 1 copia 20 x30 Gentileza de EL LABO ( San José 275 Cap)
3º PREMIO DIPLOMA y 1 copia 20 x30 Gentileza de EL LABO (San José 275 Cap)

MENCIONES : LAS QUE DETERMINE EL JURADO: DIPLOMA
7.-LAS DECISIONES DEL JURADO SERAN INAPELABLES
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domingo 9 de noviembre de 2008

Tú de Susana Roberts

Tu
que eres pastor de una brisa
con puntos estelares
que se encienden la silueta de la luna

tú que supervisas vientres fragmentados
cuando cavilan los ruegos

tú que eres harina de molienda
y le muestras al sol todas sus edades

yo me inscribo con el làtigo del tiempo
al curso sencillo donde se pliegan
páginas amarillas con rumores de salmo
troqueles al paraiso y la sutil transparencia
que jadea la esperanza

tú y yo sin más
sobrevivimos al metal acorazado
a la sombra de olivos y cerezos
al costado de un río y sus sueños
dejando el duro acento en el cristal
el alma en bella forma
cuando se pone a roncar el viento
en el cruce veloz de todas las espigas.-

copyright-Susana Roberts

viernes 17 de octubre de 2008


domingo 12 de octubre de 2008

El lado de las palabras por Juan Carlos Moisés

EL LADO DE LAS PALABRAS

Si convenimos que todas las cosas tienen dos lados, las palabras deben de tener los suyos, por cierto. La primera pregunta es tan curiosa como necesaria: ¿Qué hay del otro lado de las palabras? Lo primero que se me ocurre es que puede haber una o varias versiones del lado que complementan. El otro lado de las palabras puede ser un ojo que ve a la reversa, como una escopeta que pudiera disparar también por la culata. ¿Está despierto o está dormido el otro lado de las palabras? Se me hace que hay que golpear de este lado para que el otro lado de las palabras se dé por aludido. ¿Si le hablamos, nos responde el otro lado de las palabras? ¿Si no nos responde, es eso lógico? ¿O es una desilusión? ¿O las dos cosas? Se supone que hay parentesco entre uno y otro lado. ¿Si pincho de este lado, del otro se escuchará un grito? A menos que se desinfle porque el tajo fuera demasiado grande para su resistencia. ¿Es fuerte o es débil el otro lado de las palabras? Puede que se le note la renguera al caminar, o que se tambalee si empujamos más de la cuenta, como si las palabras fueran un árbol, un hombre, una mujer, que caen al suelo por descuido antes que por gravedad. ¿Y si el otro lado de las palabras es como el lado oscuro de la luna, que nunca podemos ver desde donde estamos? ¿Habrá palabras en el otro lado de las palabras? ¿En ese caso, en qué idioma estará escrito el otro lado de las palabras? ¿Acaso está escrito? Ya no sé si lo que nos ocupa es un desafío para la gramática o para los sentidos. ¿Y si hubiera vacío, sólo vacío? En vano esperaríamos que nos devele un secreto inexistente. Entonces se me ocurre que la tarea de quien escribe sería poner un pie en ese vacío y dejar la huella.


Juan Carlos Moisés




Omar Terraza por Juan Carlos Moisés

OMAR TERRAZA

Omar Terraza nació en Comodoro Rivadavia el 4 de febrero de 1954. Fue un poeta prematuro, como prematura fue su muerte el 3 de julio de 1977, en su Comodoro natal. Apenas había cumplido veintitrés años. Algunos de sus poemas se habían difundido en diarios de la ciudad y en el libro Poesía inmediata, que incluía sus poemas y letras de canciones de dos amigos comodorenses. Tuvo la urgencia de decir lo que era necesario decir en aquel fugaz despertar social y político que se inició poco antes de las elecciones de marzo de 1973 y que el cruento golpe militar del ‘76 interrumpiera abruptamente. La gracia luminosa de su poesía, sin embargo, sobrevive a la tragedia. Sin embargo, es escasa o nula la difusión que su obra ha tenido desde entonces. Por ejemplo, en la web no hay uno solo de sus poemas.
Que yo sepa, sobre la vida y la obra de Omar Terraza sólo se ha dado a conocer el libro Fragmentos de un texto inconcluso, del escritor comodorense J. Ángel Uranga, que conoció al joven poeta y fue su amigo. Editado en 1997 en una edición de autor, es un aporte tan valioso como imprescindible para acceder a una obra que nos parece necesario preservar de los descuidos de nuestra memoria cultural. Esos primeros años de la década del ’70 en los que Omar despertó a la poesía y comenzó a afianzar un lenguaje, fueron años de esperanza primero y de frustración después, con el golpe militar que instauró la dictadura más cruenta de la historia en el país.
Asimismo, desde las páginas del diario El Patagónico, de Comodoro Rivadavia, en su columna Las palabras y los días, el escritor David Aracena -una especie de patriarca, a la vez que maestro, amado por todos los escritores que lo conocimos y frecuentamos su obra-, supo desde un primer momento poner en valor la poesía que Omar dio a conocer cuando todavía no había cumplido los 20 años. En esa columna, tres días después de la tragedia, David Aracena hizo una breve crónica de las últimas horas de Omar y sus amigos. Escribió: “… amaban la alegría, el amor, la amistad. Era su estatura de hombres niños, nacidos en esta ciudad.”
La muerte le llegó demasiado temprano. Lo increíblemente trágico, fue que con él murieron sus tres amigos: Jorge Secar (un eximio dibujante), Néstor Zeni y Carlos Moraga. En la madrugada del domingo 3 de julio de 1977, en la ruta 3, en el Barrio Industrial de Comodoro Rivadavia, los cuatro amigos inseparables, en un auto pequeño sufrieron el accidente fatal, tras ser impactados por un camión.
Quienes lo conocimos o conocemos su poesía lo leemos como una forma de conciencia contra el olvido.


Juan Carlos Moisés
Sarmiento, Chubut, 8-10-08





Los dos poemas que se transcriben fueron publicados en Fragmentos de un texto inconcluso (1997), de J. Ángel Uranga.





Mis amigos mis pobres amigos

mis amigos mis pobres amigos
mis compañeros mis artistas amigos mis enfermos
tristes amigos
son tan fáciles mis amigos de recordar vale
la pena caminar la luna y beberse todo el vino
mis amigos tiemblan mujeres
mis amigos hacen llorar
mis amigos se parecen a
los muertos que se niegan
mis amigos ya no pueden más





LA CASA

La casa estaba llena de todos.
Era un mundo donde empezaba el infinito
y nadie temía volverse invisible.
El patio pequeño y cuadrado (la nena
está jugando y dice que se llama Caperucita
en el patio blanco y cuadrado)
y la siesta amarilla.
El reloj bueno y el reloj pesado
del abuelo ausente.
La ventana donde la lluvia golpea
y el país es una tarde sin chicos.
La mesa redonda de los deberes
y el comedor de la visitas.
Había un lugar para el amor
y un lugar para el dolor…
Estabas vos tan alta
y tus manos de cocinar
y tus labios diciéndome sí
y papá en gris vestido de gris
con una melodía
entre melancólica y dulce
que nunca pude olvidar.
Tan allá me quedé.
Tan al fondo de todo
que ahora sé
que el colectivo que tomaba
en la esquina de casa
nunca me pudo llevar
más allá de la esquina de casa.

Omar Terraza (Comodoro Rivadavia, 1954 – 1977)

domingo 5 de octubre de 2008

Diana Sánchez

Madre de los ríos

A la vera del Paraná y en cuclillas, Ausberta Epifanía del Zocavón Plano, intentaba pescar bogas. O, tarariras.

Era verano y la selva estallaba en perfumes. Y en sonidos. Pájaros desconocidos, una especie de gallinetas se atorbellinaban en la cima de un ñandubay. Los pajarracos chillaban. En gritos de angustia, parecían insultarse. Eso llamó la atención a Ausberta. Cuando reboleó la línea, los pájaros, alborotados, atravesaron el río para refugiarse en las palmeras que se divisaban del otro lado. ¿Sería un presagio?

El sol, adormecido, empezaba a declinar hacia el oeste, mientras el Paraná se teñía de naranjas. Ausberta, se sacó la pollera, estiró las piernas. Y se miró el ombligo. El suyo, parecía hecho a mano. Moldeado, como el repulgue de las empanadas de dulce de la abuela.

Aburrida y desalentada por la ausencia de los peces, Ausberta, con el dedo pequeño, empezó a rascarse el ombligo. Y, de paso, a limpiárselo. Tan entusiasmada estaba, que soltó, sin darse cuenta, la línea en la que tironeaba una boga.

Al principio, el ombligo, irritado, se resistió, contrayéndose. Pero, ajena al reclamo, ella siguió hurgando.

El ombligo, poco a poco, empezó a dilatarse. Por fin, se transformó en un hueco profundo y oscuro. Entonces, Ausberta, hecha un ovillo, apoyó el oído sobre él. Una voz dulce y melancólica como los jazmines que la rodeaban, la llamó con insistencia.

Ella metió una mano, después la otra.

La luna, amarillenta y repleta, se perfilaba entre las casuarinas cuando Ausberta Epifanía del Zocavón Plano, con mucho esfuerzo, extrajo de su ombligo un cuerpo pequeño, sonrosado. Lo acomodó sobre la arena blanca, después, uniendo las manos como un cuenco, se arrodilló y le dio a beber el agua bendita del río.

La madre, dejó de lloriquear y le sonrió, agradecida.


Diana Sánchez nació en Bs. As.
Desde 1986 escribe cuentos breves. Ha participado en numerosos Concursos en Argentina de los que obtuvo Premios y Distinciones reiteradas veces. En 2007, resultó Finalista en Barcelona, (España).
Varios de sus cuentos han sido leídos en distintas Radios y publicados en Revistas Literarias en el país y en México.

En 2000, publica Universo secreto, (Cuentos)
En 2003, participa en “Bs. As. Lee” Programa
de Lecturas en Barrios.
En Octubre, 2005 presenta La soga (Cuentos) y Ramiro y el mar (Minificciones)
En 2006, El arco iris de Sofía, (Minificciones).
En 2007, el Diario Perfil (Supto. de Cultura), publica un cuento de
La soga.



miércoles 13 de agosto de 2008

jerez volcado (J. Spíndola)

te digo que soy viejo


yo era pez
un pez espada de perfil
siempre yéndose
yo era un pez espada
navegando adentro de una roca
mi mar es una piedra oscura.

cuando era pez
vivía en el cielo negro
de una piedra gaseosa
y había un túnel en el fondo
había un barco siempre lejos.

después me puse chico
niño de hombre
me puse a deshacer a pelotazos
el portón de la casa de mi abuela
le pegué tantas patadas
que le hice un agujero
y nos fuimos con mi perro

y hacía frío
afuera del agujero del portón
de la casa de la madre
que criaba pájaros y los soplaba
hacia el favor del viento.

resbalaba
yo resbalaba sobre calles escarchadas
con agujeros en los zapatos
mi perro caimán
lamía mi alma agujereada
se comía la tierra de mis uñas.

soy un hombre viejo

el viento ahora ronca
una vez quebró un poste de luz
delante de mis ojos
y cayeron los cables con pájaros
electrocutados
no había luz
eso fue cuando era niño de hombre

porque otra vez
yo andaba en el agua
y era una manzana salada
una manzana verde de mar
hecha polvo en el oleaje
espuma de manzana
lamiendo las orillas de la tierra.

te digo que soy un hombre viejo

cómo será ser nada
cómo será esa nada
que rodea nuestra vidas

soy viejo
ya lamí el himen fosforescente
ya soplé con tus pezones margaritas
ya deshojé la punta de tu leche

y he vuelto a dormir adentro de un ombligo

ya sé que para volar
hay que arrancarle la piel a una doncella.

dame un trago de jerez
y un beso
tus pies son tan delicados/
me los bebería de un solo trago.

y ahora la lluvia,
te digo que soy viejo,
la lluvia lava las mentiras

cae sobre los cementerios
y deja como nuevas las tumbas
y las cruces
la lluvia es buena para el pelo

la lluvia moja el mar en este instante

hacen el amor la lluvia con el mar?
nacen hijos de ese amor?
hombres de agua que calmarán la sed
que hay en este mundo?

ahora mismo soy un niño viejo
adentro de una piedra
mirando llover y llover
sobre el lomo de los siglos

no sé
tomemos otro trago de jerez.

CLIC PLOC CLAC (S. Iglesias)

Occidente, tiene un complejo de virilidad. No se permite las formas literarias cortas, son “sin lectores”, serían acusados de afectación.

Lo corto también es visto como defecto. “Ser corto de palabras, ser tímido, ser corto de entendederas.”

Existen pocas formas breves en la modernidad, que es más bien charlatana, acechada por la idea de que se le impide hablar, donde hay una valoración de la abundancia verbal: qué bien habla, cuántas palabras usa. Se advierte un desprecio de la doxa por el que escribe “pequeños nadas”, la longitud de libros, filmes, conforman un criterio de calidad.

Por otro lado, las formas breves atraen el ojo sobre la página, la interrupción blanca descansa, distrae. Ejerce fascinación por su aireación. Vamos a ellas como algo que no nos aburrirá.

Hay mucho aire aquí en Patagonia, las gentes toman distancia unas de otras, las palabras, también. Un puñado de personas reunidas alrededor de una plaza, un puñado de palabras reunidas alrededor de un fuego, después, la nieve, la página toda blanca, la meseta que parece desértica y esconde mucha vida en su interior, así la página blanca también dice, respira. En la respiración hay vida.

Esa respiración genera un cierto vacío, no poder decir nada, distinto de no tener nada que decir. El vacío se toma sensualmente, como una respiración. Se produce una afirmación del vacío: desangustia del ahogo, fantasma del oxígeno, de la respiración eufórica, celebratoria. Extasis, vacío de palabras.

Para apreciarlo es necesario verlo escrito, con la interrupción de las líneas: pequeño bloque aireado de escritura, formando una “palabra” (y no un discurso articulado en oraciones).

Clic

Es la sorpresa de un gesto, ¡es eso! Clic. Algo que no habríamos pensado mirar en su tenuidad. De allí intenta nacer mi poesía. Se produce un clic, desencadena como único comentario ¡es eso!

(Este clic tiene una relación con el Zen, por el satori (=clic) y también por una noción zen: “nada en especial”. Es la visión“Tal como es”).

Este clic es antiinterpretativo: bloquea la interpretación. Su ser repele todo adjetivo. Este clic es la visión : “nada en especial”. “Tal como es”.

Así es como siento la necesidad de crear poemas en esta Patagonia: poniendo las cosas en su naturalidad, sin comentarlas. Una manera de desbaratar las ganas de interpretar, y de disertar seriamente sobre el sentido de las cosas. El poema designa, luego calla.

El clic, una especie de tintineo breve, único y cristalino que dice acabo de ser tocado por algo. Arte de la contingencia, de lo que llega, cae por casualidad. Arte del Encuentro. Cae sobre mí. Un incidente aparece. El coraje está en no explicar, pongo al desnudo su futilidad y la asumo.

Ploc

Existe en nuestra sociedad una resistencia a lo particular, tendencia a generalizar, a la abstracción, gusto por las leyes, lo reductible, de igualar los fenómenos en lugar de diferenciarlos al extremo. El espíritu humano, por su naturaleza, es llevado a las abstracciones y ve estable lo que está en continuo cambio.

El poema que intento, produce una intención. No una extensión. No hay despliegue, ni explicitación. Es pimpollo. Es una piedra en el agua pero no nos quedamos a ver las ondas, sino que recibimos el ruido, el ploc.

El referente siempre es algo particular. No se evoca una generalidad. En cada poema hay un elemento tangible, que puede ser tocado, palpado. El lenguaje hegemónico, las teorías académicas, las ideas morales, la retórica, están en las antípodas de la poesía que escribo hasta ahora. Refiero un mundo inmediato y microscópico.

Clac

Algo salta al lenguaje. Una especie de implosión. Una escritura de la percepción. Algo cae, eso es todo. Un incidente. Lo que apenas puede ser notado. Una suerte de grado cero de la notación, apenas lo que hay para poder escribir algo. (El imperio de los sentidos).

Siento un pudor ¿patagónico? Aunque mi cuerpo está presente sin que tenga que decir yo, pues siempre se trata de mi cuerpo.

El deseo casi no aparece señalado, no erótico. Si aparece, es una sutileza compleja, discreción, restricción de lo deseable, con cierta impersonalidad. Se da también ausencia casi del tema amoroso. Incompatibilidad entre el amor y el poema. El amor obliga a hablar masivamente de uno mismo.

Siempre me interesó trabajar en la suspensión del efecto, del énfasis, de la arrogancia.

Cada poema intenta ser un acto de discreción. Un mundo riguroso de lo indirecto, que puede llamarse también pudor. Un pudor que se elige, no inhabilita. No sólo con respecto al sexo, sino también con respecto a los compromisos del discurso, aquello de lo que se debe hablar porque es míticamente importante, bien visto, conforme, ritual. (alusiones bibliográficas, menciones de la cultura hegemónica…)

Trabajo también la suspensión, la extenuación de lo ideológico. No hay ninguna vibración de arrogancia, de valor, ni siquiera de religión. Sólo un asentimiento de lo que es. Una vía de la realidad, no de la verdad (=ideología, discurso). Poemas con la realidad descremada de su vibración ideológica. De su comentario. De su “sentido”.

Detenido al borde del efecto. Lo neutro (Blanchot). Una posición de casi ausencia, efecto de no efecto. Aparición de un incidente, de un pliegue menudo, una rasgadura insignificante sobre una gran superficie vacía. Des- afectada.

Habla de circunstantes más que de referentes. No está lo tético (tesis), se plantean entornos, circunstancias.

Creo ver en esto también el matiz patagónico: Los patagónicos tal como somos, sin artificio. Despojados a veces de maneras y protocolos.

Un texto sin adjetivos. Que habla con imágenes solamente sensibles, casi sin nexos consecutivos o adversativos, que son elementos abstractos. (asíndeton, parataxis, Condillac).

En un determinado momento viví el agotamiento del discurso político, la extenuación de la palabra académica y del lugar común en la literatura, y tuve la imperiosa necesidad de cercenar el lenguaje de amaneramientos y afectación tanto como me fuera posible.

Creo que el fin - y la naturaleza - del poema es imponerle silencio finalmente a todo metalenguaje. Y que se perciba el roce erótico entre una forma, una frase con su ascesis, ausencia de grasa y un referente. Una fruición inmediata de lo sensible y de la escritura, uno gozando por la otra, gracias a la frase.

Quiero decir, aspiro a un poema que surge con un “clic”, cae y hace “ploc” y al timbrar finalmente sus palabras, “clac”.

A propósito de la literatura y la identidad regional (R. Artola)


Extrañamiento y pertenencia

Una frase muy socorrida dice que “la patria es la infancia”. Y va camino de ser anónima, por la vía más habitual: que se la atribuyan cada vez a más autores, hasta que sea imposible dilucidarlo. Hoy dicen todavía que la acuñó Baudelaire, Rilke, Saint-Exupèry, Gabriela Mistral, Borges, Mishima, Jauretche, Proust, Alfonsina Storni, Jacques Prévert, Juan Ramón Jiménez, Miguel Delibes y hasta Juan José Saer, entre otros. El Google no me deja mentir.

Si partimos de la verdad y fuerza que encierra esa aseveración, podemos avanzar un poco más y acercarnos a una idea de Juan Carlos Moisés, que en un ensayo famoso dice: “Es posible que las imágenes de la infancia sean las que marquen a fuego a una persona para toda la vida”: Y agrega que si la persona deviene en poeta, “esas imágenes primerizas serán definitorias”.1

Ya que estamos en esto, qué mejor que preguntarle a Pavese lo que opina. El gran poeta dice en su trabajo “Estado de gracia” que “de cualquier individuo se puede sostener que los símbolos no radican tanto en sus hallazgos librescos o académicos, sino en los míticos y casi elementales descubrimientos de infancia, en los contactos humildísimos e inconscientes con las realidades cotidianas y domésticas que lo acogieron al principio: no la alta poesía sino la fábula, las rencillas, la oración; no la gran pintura sino el almanaque y la estampa; no la ciencia sino la superstición”.2

Soy consciente de estar recorriendo, con estas citas y referencias, un camino conocido y prestigioso, de indudable universalidad. Que he transitado muchas veces estos años, que conozco conceptualmente bien, lo he aprendido. La novedad es que no lo había comprendido hasta hace muy poco.

Llevo viviendo en la Patagonia hace más de 30 años, 33 para ser exactos, más de la mitad de mi vida. Durante este tiempo he viajado bastante por pueblos y ciudades de varias provincias de la región, casi siempre para encontrarme con escritores, poetas y otros artistas, en reuniones, ferias, certámenes y otras ocasiones de celebrar la palabra. En un par de lugares me quedé hasta un año e hice amigos entrañables. En todos lados aprendí de las más variadas clases de gente, anduve alerta, con los sentidos abiertos, igual que el corazón. Me enriquecí con la única riqueza que no se esfuma con un golpe de mala suerte, de adversidad climática o de gobiernos incompetentes o perversos: adquirí conocimientos de vida, lenguajes nuevos, compartí alegrías y tristezas, tuve compañeros de camino y amigas de entrecasa. Hasta donde me dio el cuero, no me privé de experiencias.

¿Adónde vamos con estas disquisiciones, se preguntarán? Desvarío un tanto, como otras veces, pero vamos lentamente a puerto. No sé si bueno y seguro, pero amarraremos en alguna dársena.

Estábamos en mi estancia y modestas andanzas por la Patagonia. Salvo los paréntesis aludidos, he vivido el resto de estos años en Viedma, capital de Río Negro, casi en el límite norte de la región. Llegué mayor, no digo hombre hecho sino más bien deshecho, pero ya de 27 años, con mi primer hijo y pronto a nacer el segundo. El destino fue azaroso y necesario, casi como cerrar los ojos y tantear el mapa en un terreno menos perforado por las balas y sembrado de muertos que la ciudad de La Plata donde empezaba su corto reinado de terror la Triple A de López Rega y hacían su bautismo criminal los comandos paramilitares, precursores de la dictadura instaurada poco después.

¿Qué tiene que ver todo esto con la literatura, o al menos con mi escritura? Mucho, apenas recordemos los primeros párrafos de esta intervención.

Desde que me establecí en Viedma ejercí el periodismo en varios medios gráficos, en radios y agencias de noticias. La literatura era un berretín de lector empedernido, habiéndome atrevido a probar el cuento con rápida y engañosa fortuna un par de años antes. Y la poesía, un sobresalto tan gozoso como liberador en medio de trabajos y familia.

Todo lo que he publicado fue escrito mientras vivía en la Patagonia. Sin embargo, nunca pude vencer ni entender la sensación de ser un extraño en tierras extrañas. Aunque jamás añoré los viejos horizontes al punto de hacer planes concretos de regreso. Es más: si he fantaseado con algún nuevo domicilio lo imaginé dentro de la Patagonia.

Esa sensación encierra la paradoja de extrañamiento y pertenencia a la vez, tal como la ha definido Diana Bellesi, en su caso para referirse a lo experimentado en sus viajes por América Latina.3

Esa ambigüedad, por muchos años, no se reflejó en mi escritura o al menos yo no la podía ni puedo detectar. Por más que relea textos de mis primeros quince años en la Patagonia no encuentro motivos, palabras, giros lingüísticos que hagan suponer al eventual lector un lugar de residencia determinado de su autor. A lo sumo, podrá inferirse que se trata de un argentino, acá sí por múltiples marcas.

Con el tiempo, antes en la narrativa que en la poesía, aparecieron situaciones y personajes ambientados en Río Negro, sobre todo entre Carmen de Patagones y Viedma, siempre en el siglo XIX. Para urdir esas ficciones me había apoderado de retazos de historia, o mejor dicho de grietas en la historia de la vida comarcana en las primeras décadas desde su fundación. Me sorprendí mucho al haber encontrado este camino narrativo, pues no lo planeé ni preví que eso sucedería alguna vez. Quizá porque creía no haber acogido con suficiente fuerza, afecto ni autoridad el paisaje del lugar donde vivo, lo mismo que su historia y rasgos culturales.

Estos materiales ingresados naturalmente entre mis recursos a mano para la escritura me resultaron gratos en la ejecución y sirvieron para desmentirme un desarraigo que consideraba fatal, irreversible.

Para la misma época mudé de casa, me afinqué en la zona sur de Viedma, a muchas cuadras del centro, en un barrio popular recién inaugurado. Fue el cambio de ambiente y vecindario más abrupto que afronté, simultáneo con una ruptura amorosa que se llevaba toda mi energía. Supuse que la mudanza no hacía demasiada huella en mi ánimo ante el desbarajuste emocional. Sin embargo, un año después, me encontré recopilando textos que aludían inequívocamente a mi nuevo entorno, poemas del barrio de variados tonos y colores, muchas veces irónicos y hasta divertidos, con descripciones un tanto bucólicas. Esta vez la satisfacción fue mucho mayor ante el hallazgo: el lugar donde vivía había logrado conmoverme más allá de toda esperanza y previsión.

Bien adaptado, entonces, para la escasa tolerancia que para lo social tiene un solitario, poco asimilado a usos y costumbres, con un distante respeto por las tradiciones y veneración de próceres locales y sus gestas, había al menos aprovechado algunas historias para reescribirlas a mi modo y pude reflejar en varios textos el heterogéneo barrio que me tocó en suerte.

En todo lo demás, seguía siendo el chico y el muchacho de la pampa bonaerense que crió sus ojos en el horizonte verde y llano con molinos y aguadas constantes, poblados próximos signados por ríos, arroyos y lagunas silvestres, patos silbones y teros escandalosos, atardeceres mansos y rojos, arcoiris después de cada lluvia, los olores del jardín familiar que perfuma todo el aire e inspira el croar de las ranas y el canto de los grillos, con casas altas y antiguas como sólo tiene Carmen de Patagones, ciudad hermana del Carmen de Las Flores, para reconfortar mis recuerdos. Desde hace más de treinta años, cruzar en lancha de Viedma a Patagones, subir la cuesta de sus primeras calles hasta el centro, pisar la Plaza 7 de Marzo y llenar mis pulmones con los aires bonaerenses, es un placer tan hondo cual entrar en un oasis privado que no ha sufrido mella con el paso del tiempo.

Estas reflexiones me han brotado a partir de una confesión inesperada y pública, ocurrida hace pocos meses.

Me tocaba coordinar una mesa sobre “Narración y Patagonia” en la Feria del Libro en Buenos Aires, organizada por los amigos de “Tela de Rayón”, suplemento cultural del diario “Jornada” de Trelew. Mis compañeros de panel eran todos chubutenses nativos, aunque dos de las escritoras viven desde hace años en Buenos Aires. Sobre el final de una larga conversación, y acicateado por la inteligente pregunta de un joven estudiante de Letras nacido en Madryn, me escuché decir: “Siento una fuerte ambigüedad de sentimientos: amo a la Patagonia pero me cuesta mucho decir que me sienta un patagónico. Vivo en Viedma, donde tengo un pie firme, para nada vacilante, pero el otro planea entre Las Flores y La Plata, donde nací y me crié, estudié, tuve militancia política y gremial y fundé familia. Con esa dualidad convivo sin angustias pero con cierta perplejidad y no puedo dirimirla ni resolverla en otro lugar, en otro plano, que no sea en el de mi escritura. Y allí ya no puedo opinar; tendrán que hacerlo los lectores de mis textos”.

Ahora que llegué a este punto del relato sobre mis hallazgos personales, me pregunto qué valor o interés puede tener para otros. Lo primero que se me ocurre es que en la Patagonia, tierra de inmigrantes por antonomasia, vive mucha gente con una historia parecida a la mía, pues ha llegado a radicarse después de nutrir sus sentidos y su memoria con imágenes de otras tierras, de lejanas latitudes y realidades muy disímiles. Tal vez esas personas, sean escritores o no, encuentren un eco de su peripecia de vida en estas vivencias que intento transmitir.

Por otra parte, si “la patria es la infancia” por imperio natural, en tanto sustrato sensorial, emocional y afectivo, para los que construimos nuestro mundo interior, intelectual pero también afectivo, mediante la palabra escrita, como lectores primero y luego como escritores y siempre lectores, la patria elegida es el lenguaje, la lengua madre, la combinación permanente de unos sonidos y sus significados, que dan sentido a nuestra vida.

De allí puede proceder la sensación, la situación de extrañamiento respecto de la tierra, del lugar físico que habitamos, que no nos colma, no termina de enamorarnos, nunca termina de ser “nuestro” lugar. Creo que para el artista el sentido de pertenencia a un territorio es ilusorio cuando no voluntarista, y hasta político en su sentido más amplio. Quien trabaja con los lenguajes simbólicos del arte se remite constantemente a ellos, sus herramientas son el único lugar seguro de referencia y cobijo, de arduo placer, de trabajo en la vigilia y durante el sueño, de desvelo constante y rumbo cierto.

Borges y Abelardo Castillo, por citar a los que tengo más a mano, identifican a la literatura con la palabra destino. No destino con el sentido griego de fatalidad y arbitrio de los dioses; destino como rapto de la imaginación cazada al vuelo en alguna siesta de niñez o adolescencia; destino como determinación y voluntad, como trabajo y reparación en un solo acto; destino como lo ineluctable, sendero apenas entrevisto que intuimos es camino central; destino como el inexorable derrotero marcado en un boleto de ida; destino como pasaje, rito y juego.

Por todas estas cosas, y por muchas más seguramente, de las que a veces tomamos apuntes para intentar borradores de futuros textos, ha de ser que el tema de la identidad regional es motivo de conversaciones, coincidencias y disensos, lo mismo que origina facturas de distinto sabor a la hora de tejer un poema o esculpir un relato o novelar personajes o investigar sucedidos.

El profesor Virgilio Zampini, en un libro que merece urgente reedición, definía: “Habitar es dar sentido a un espacio. Es construir, por la palabra, un ámbito de significados. Vivimos en los espacios que, de un modo peculiar, han creado los textos literarios”, para concluir más adelante que “el espacio que hoy llamamos Patagonia es también la resultante de una construcción literaria”.4

Dicho con otras palabras, tal vez valdría la pena preguntarse si antes que esperar o aspirar a que una región produzca una determinada literatura, de colores, contornos y perfumes más o menos previsibles, no sería saludable suponer que la literatura es la que va produciendo la fisonomía, los rasgos y el carácter de la región desde la que se escribe. Como todos los aportes que el arte hace para perfilar una cultura.

Referencias

  1. Moisés, Juan Carlos. “Escribir en la Patagonia”, revista-libro “El Camarote” Nº 3, Viedma, junio/julio 2004.
  2. Pavese, Cesare. El oficio de poeta, Ediciones Nueva Visión, Buenos Aires, 1970.
  3. Bellesi, Diana. Entrevista por Alicia Genovese y María del Carmen Colombo, en Colibrí, ¡lanza relámpagos!, Libros de Tierra Firme, Buenos Aires, 1996.
  4. Zampini, Virgilio. Construcción literaria del espacio patagónico, Ed. Biblioteca Agustín Alvarez, Trelew, 1996.

(Texto de la ponencia presentada en el XXVI Encuentro de Escritores Patagónicos de Puerto Madryn, agosto 2008, en mesa compartida con Silvia Iglesias, Juan Carlos Moisés y Jorge Spíndola, bajo el título “Cuatro voses”).

La gambeta del mínimo esfuerzo (R. Artola)

Si pude gambetear hasta aquí la mayoría de las desgracias de esta vida es porque nací con la ley del mínimo esfuerzo incorporada a mi equipo básico.

Criado en la tradición judeo-cristiana y su culpa congénita y el sudor de tu frente, a lo que se agregó, en armonioso connubio, la impronta positivista del racionalismo con sus vidrios de colores del afán de lucro, el consumo desenfrenado y la ostentación de bienes materiales, logré resistir poniendo en funcionamiento ese motorcito interior tan denostado por la moral mayoritaria.

Al comienzo de estas líneas me apropié del verbo que define las fintas sobre el césped porque implica buscar el objetivo esquivando los escollos limpiamente, sin tropezar ni enconarse con ellos, moviendo la cintura y los pies ágiles, a ras del suelo: es decir, velocidad, astucia y diversión. Debo aclarar que esto no lo aprendí en las canchas de fútbol, practiqué más bien en casa, sorteando los cazotes voleados por mi padre sin mucho tino, de pura rabia acumulada vaya uno a saber desde cuándo y por qué, o poniendo a resguardo mis oídos de las constantes trifulcas conyugales, ora sumergiéndome en la lectura, ora de visita al gallinero para desentrañar el misterio de esas aves torpes con un macho laborioso en su función reproductora, o con preferencia yendo a refugiarme en el calor del escritorio de mi abuela, con su biblioteca y su piano, el barroco reloj de péndulo al que daba cuerda subiéndome a un mueble tocadiscos y un gato gris de Angora que confirmó mi amor por los felinos. En el refugio estaba incluida, como si formara parte del inventario de la casa, la múltiple Felipa, criada que heredó mi abuela y la víctima más clara de la hipócrita beatería familiar.

La trinchera de Felipa era, claro, la cocina, altar de la lumbre y los manjares, de la novela por radio y los programas de humor blanco, las orquestas de tango y los concursos de preguntas y respuestas. Afuera, la bomba de agua, el cerco de ligustros, la tortuga Casimira y los pollitos, el laurel, el limonero y el durazno, un cañaveral indómito y la vencida medianera con el vecino que criaba palomas mensajeras.

Esos tesoros de la infancia acolchonaron bastante bien casi todas las penurias posteriores, aunque coseché beneficios, a tempo, de sucesivas mujeres, el vino y la poesía, el periodismo, viajes y mudanzas, la música de jazz, el ajedrez, militancia gremial y política, un catecismo propio y la saludable costumbre de dormir al menos ocho horas. Después me ayudaron el psicoanálisis, nuevas lecturas, amores diferentes, hijos y nietos de buen cuño, la meditación trascendental, el correo electrónico, el cine, la ópera italiana y los cantantes populares, siempre el mate.

A la vuelta de los años me aseguran que aquello del mínimo esfuerzo lo aconseja desde hace milenios el taoísmo a través de su principio pasivo, el no-actuar, y que un espíritu similar sopla en la sabiduría de los vedas de la India. Como se ve, sin haber inventado nada y a pura intuición, hice lo que otros vienen sugiriendo desde el fondo de la historia. Eso es todo.

(inédito)

LA ESCRITURA DE POESIA (J.C. Moisés)


a) Si, como escribió Stevens, "el mundo del poeta depende del mundo que ha contemplado", y si "la poesía incrementa el sentimiento de la realidad", escribir poesía sería el acto por el cual se recrea la realidad, totalmente. Es propicio pedir, en consecuencia, que las palabras sean capaces de que ese nuevo "sentido de realidad" que han creado permanezca en un continuo presente.

b) El poema es un objeto en sí mismo. Sin embargo, tiene una independencia relativa de cuanto lo rodea. Siento que voy bien encaminado en un poema cuando las palabras guardan algún tipo de relación con la realidad. Las palabras solas, aisladas del "sentido de realidad", no me bastan. Ese sentido es el que, en principio, permite la realidad, y el que, si puedo o si estoy interesado en hacerlo, doy al poema que escribo. De ese matrimonio (cuya convivencia se hará entre besos, abrazos, patadas, injurias, reencuentros) es posible que obtenga poem­as.

c) Confío más en el sustantivo que en el adjetivo. Y aún prefiero el verbo antes que el adjetivo. Lo que escribo depe­nde de lo tangible y cada vez se parece más a mi infancia. Me llevó casi una vida alejarme cinco cuadras de mi casa natal.

d) Montale: "La necesidad de un poeta es la búsqueda de una verdad puntual". Yeats: "Se es más de su época que de su país". En consonancia con ello, filtro lo que escribo a través de imágenes conocidas, aquéllas de Stevens ("El mundo del poeta depende del mundo que ha contemplado").

e) Ahora bien. No escribo porque lo sé. Lo sé porque lo escribo.

f) En poesía, las ideas no se conciben sino con palabras.

ME GUSTAN LAS PALABRAS BONITAS (J.C. Moisés)

Me gustan las palabras bonitas porque son tímidas y les cuesta mostrarse, me gustan porque se recluyen, cierran los ojos, se doblan en sí mismas, tornan otra cosa, como si desa­parecieran. Es esa ausencia la que me hace pensar piadosamente en ellas. Me gustan las palabras bonitas, las pronuncio letra por letra, las digo al oído, y cuando puedo las escribo; si eso ocurre, lo celebro.

A veces, las palabras bonitas me seducen con astucia, con artimaña, para lograr ubicarse en algún pliegue del poema, allí donde soy incapaz de verlas. No pienso mal de ellas. Seguro que lo hacen para cuidarse de la agresión de las otras palabras, poco amistosas y reticentes al diálogo, que insisten con empujarlas fuera de la línea o del párrafo.

Hay quienes dicen que a la larga, impedidas de mostrarse como son, las palabras bonitas sufren de pena, de desgarramiento; que son como pétalos que se desprenden al menor soplido, y se marchitan sin haber sido apreciado su candor, aroma, color. Mi sospecha es que ahí donde se alimentan, en la desola­ción, encuentran su defensa, se mimetizan, cambian de ropaje, hasta parecer lo que no son, como nosotros.

EL CUARTO PROPIO (J.C. Moisés)

Los poetas iniciados solemos trabajar con la mejor disposición en espacios curiosos, a veces los únicos disponib­les: el living, la cocina, en menor medida el baño, mientras crece la familia y las superficies se reducen notablemente. Estuve varios años construyendo un confortable lugar de trabajo en el fondo del terreno, separado lo suficiente de la casa, con buen espacio y mejor quietud, para contar con la asepsia de la literatura purificada. Nada debe permitir que ruidos y olores se introdu­zcan en el poema sin ser llamados. La tarea fue bien hasta que el invierno apoyó su cuerpo helado sobre el taller, lo envolvió, y se adueñó de su interior, no haciendo caso del calefactor funcionando a máximo que había instalado con insti­nto previsor en el verano. La nieve primero, el hielo sobre la nieve después y el aire congelado que viene del lago y baja del cerro final­mente, me hicieron retroceder como a Belgrano en Vilcapugio y en Ayohuma. No porque mis caballos estuvieran cansados, ni por un error estratégico de la poesía, sino porque mis manos y mi mente no podían moverse ni pensar. Con la cabeza baja retorné a la casa, arrastrando mi cuaderno y mi lapicera remisos.

Miro de reojo el invierno, la ventana a un costado. El vaho picante del estofado sobre el fuego llega a la hoja y sube a mi nariz, que clasifica las especias: pimentón, oréga­no, nuez moscada, clavo de olor, junto con rodajas de cebolla y dados de zanahoria cociéndose a fuego moderado en la olla de hierro. Algunas palabras tropiezan con los chicos que corren en el pasillo de los dormitorios y la radio anuncia la temperatura bajo cero de estos días. Estoy bien acá. Mi mujer me mira a los ojos. Reconozco en ese silencio de complicidad el lugar donde la poesía se manifiesta. A veces cuesta encontrarlos. A veces, lo que es peor, cuesta retornar a ellos.

Nota: El título es una referencia al libro “El cuarto propio”, de Virginia Wolf.

OTROS VEINTE AÑOS (J.C. Moisés)


a Milton Jones

Y bueno, ya entraste;
los botines con barro dejan la marca,
la visita deja la marca, el invierno
deja la marca; después barremos, pasamos
el trapo húmedo, lo pasamos.
No será la última vez
que dejes una marca en el piso.
¿Unos mates, un vino tinto?
Nada, mates no, vino tampoco.
¿Un té, galés, inglés, en hebras, en saquito,
lo que sea? Ni un té, nada entonces;
¡qué clase de galenso, galés, eh galés, ah
una manzana!
Bueno, una manzana es algo.
Una manzana es algo más, no hay duda.
La edad no perdona nada, nadie perdona,
no perdonamos.
Mejor comamos unos bifes
a la plancha, vuelta y vuelta, jugosos.
Ahora sí el vino. ¿No? No querés
hablar de más, querés estar sobrio,
ver lo que pasa, no dar vuelta
la cara, no dejar que crezca
el bigote en la cara, que no
se te pegue la tristeza en la cara,
no querés tapar con la gorra la mano
ni tapar con la mano la cara,
querés tener los ojos bien
abiertos, la boca
en guardia.

Pasaron veinte años.
Volvamos a tener veinte años,
nada más, volvamos, volvámonos.
Creo que estoy hablando mucho; si estoy
hablando mucho avisame,
tenés que avisarme
antes de que pasen otros veinte años.